![]() Vista del refugio de Pagaztun en el Gorbeia. /EL CORREO
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Para la presente excursión, hemos elegido la senda de Egillolarra en el ascenso y la de Murua para el descenso, una combinación que permite gozar del Gorbeia en todas su variantes paisajísticas, sin exigir al montañero un esfuerzo fuera del alcance de la mayoría.
La marcha comienza en Murua, junto al cartel que indica la entrada en el Parque Natural de Gorbeia (0h.). En la fuente cercana, podremos cargar las provisiones de agua. Seguimos por la carretera, que va dejando atrás el núcleo urbano. Sin apenas ganar altura, y siempre con el río Zubialde a la derecha, el asfalto se va adentrando en la espesura de los bosques de haya y roble, una agradable compañía permanente hasta alcanzar los altos pastos cercanos a la Cruz. No tardamos en descubrir, a la derecha de la carretera, el Molino hidráulico de Murua (0h.20'), una reliquia de los tiempos en los que cada muruatarra debía moler la harina para hacerse el pan.
Embalses y cantera
Continuamos por la carretera, que empieza por fin a ganar altura. Alcanzamos el tramo de los embalses y seguimos hasta encontrar una valla y un paso canadiense (0h.40'). Es el momento de abandonar el asfalto. A la derecha, una cruz de señales marca tres sendas de ascensión a la Cruz: la de Murua, la de Egillolarra y la de las cuevas de Mairuelegorreta. Elegimos la del medio (Egillolarra), la opción más directa, que nos permitirá disfrutar de todas las excelencias paisajísticas.
Siempre rodeados por árboles autóctonos (robles, alisos, fresnos, hayas...), la senda asciende hasta un inesperado mirador de las antiguas canteras de Murua, paraje en la actualidad recuperado como zona de esparcimiento.
Continuamos la caminata mientras la diversidad botánica da paso a un uniforme, aunque no menos bello, bosque de hayas. Un poco más adelante, una bifurcación balizada con otro poste de señales (0h.52') ofrece dos alternativas. A la izquierda, continúa la ascensión más directa al Gorbeia por senda de Egillolarra, que discurre a través de los barrancos de Asunkorta y Zubialde y luego remonta las empinadas faldas de Arroriano. Por la derecha, el camino también lleva a la Cruz, pero da un rodeo para acercarse a las cueva de Mairuelegorreta (a media hora de caminata), las más profundas de Euskadi, con sus más de 12 kilómetros de galerías.
Nuestra opción sigue siendo Egillolarra, así que tomamos la senda de la izquierda, que nos lleva por un gran hayedo en el que se pueden apreciar, de forma esporádica, restos de carboneras y viejas chabolas pastoriles. El camino no ofrece dudas; y cuando surgen, en algún cruce o bifurcación, estratégicos cairns o marcas de pintura indican la ruta a seguir.
Cruz centenaria

Para retornar a Murua, variaremos la ruta. Lo haremos por la senda del mismo nombre, un camino radicalmente distinto al de subida. ya que discurre en todo momento por terreno despejado, siguiendo los cordales de Arroriano, Gonga y Saimendi hasta el mismo Murua. Para ello, retornamos al collado de Arroriano y cogemos la pista de la derecha. Nada más bordear la loma, un cairn a la izquierda indica un desvío hasta el refugio de Pagazun y su fuente (3h.00'). De vuelta a la pista, descenderemos en una larga caminata hasta Murua (4h.15').
Cimas
Gorbeia (1.481 m.). Puntuable para el Concurso de los Cien Montes.
Situación
Punto culminante del macizo de Gorbeia y muga natural entre Álava y Vizcaya, lo que le convierte en la cumbre más alta y emblemática de ambas provincias.
Desnivel y tiempo
758 m. 4h.15' (2h.30' de ascensión).
Dificultad
Media. Ascensión exigente con fuerte pendiente. Mejor época primavera y otoño. En invierno hace mucho frío y en el verano el calor es excesivo.

Desde Bilbao, A-68 hasta Altube y, en la N-622 a Vitoria, tomar la salida de Gopegi hasta Murua, por la A-3608. Por Barazar (N-240), tras pasar Ubide, coger el desvío a Murua.
Todos los servicios en Murgía. Agroturismo en Murua y Markina. Restaurante en Gopegi.
Cartografía
B-17, de Javier Malo.
Cartografía:
B-17, de Javier Malo.










