![]() Panorámica xde las Bardenas Reales.
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A modo de grandes castillos de tierra, sus principales cotas apenas se elevan 200 metros sobre la inhóspita llanura, pero la extensión de la misma es suficiente para convertirlos en excelentes oteros de esta tierra de pastores, bandoleros y leyendas. Las dos más importantes son Piskerra y Rallón, situadas en el corazón de la Bardena Blanca, la que ofrece el paisaje más espectacular, y pueden enlazarse en una excursión asequible para casi todo el mundo.
Las características del terreno –grandes superficies sin apenas desniveles– lo hacen especialmente adecuado para paseos en BTT. En este caso hemos combinado la marcha a pie con la bicicleta, a utilizar en la llanura. La primera parte de la excursión se realiza sobre dos ruedas y comienza en el desvío (señalizado) a Castildetierra, que se sitúa en la carretera de Arguendas al polígono de tiro.
Una vez en el emblema de Las Bardenas, donde también se encuentra el Monumento al Pastor y en el mismo cruce en el que se levanta, debemos continuar por la pista que discurre (NE) entre Castildetierra y Cabezo de las Cortinas. El camino bordea el polígono de tiro (siempre a nuestra derecha) por el norte hasta el desvío a Carcastillo (6 kilómetros). El Piskerra se alza enfrente mientras el perfil del Rallón, aún más altivo, domina el horizonte hacia la derecha (SE).
Continuamos todavía unos centenares de metros más por la pista a Carcastillo, hasta un desvío a la derecha poco antes de una charca. Aquí dejamos las bicicletas y comienza la marcha a pie, por un sendero que se va aproximando a los farallones de la vertiente noreste del Piskerra. Bordeando las principales dificultades del terreno, nos plantamos en la base de la pendiente occidental de la montaña. Aquí, ayudados por hitos, remontaremos la barrancada principal con la ayuda de alguna trepada, hasta la planicie somital, por la que buscaremos el punto culminante (0h.35’), en la vertiente este y sobre el torreón natural conocido como El Hermanito.
Enfrente se alza el Rallón, hacia el que nos dirigimos por la meseta cultivada de cereales que tenemos a nuestros pies y a la que bajamos por el empinado sendero que hay en la vaguada entre las dos cumbres. Bordeando los cultivos, por el límite mismo de la meseta, alcanzamos el portillo de Angarillones, en plena Cañada Real. Hacia la derecha, no tardamos en llegar al cruce de la pista que asciende, en amplios zigzags, hasta la alta planicie del Rallón, cuyo punto culminante se ubica en su extremo norte (1h.35’).
De nuevo las vistas evocan a lugares lejanos, antes de iniciar el camino de retorno, que variaremos en su tramo final. Al pie del Piskerra, en vez de ascenderlo, descenderemos hasta la torre de vigía existente en sus inmediaciones. Por sus sinuosas y maltrechas escaleras, descenderemos hasta adentrarnos en un angosto mundo de arcilla. El sendero que aprovecha los surcos del agua nos devuelve a la pista de Carcastillo (3h.35’).
Cimas: Piskerra: 468 m. (Puntuable los Cien Montes).
Rallón : 500 m.
Situación: Bardena Blanca, al norte de Las Bardenas.
Dificultad: Fácil. El acceso a la meseta del Piskerra requiere alguna trepada.
Desnivel y horario: 330 m. (acumulado). 2h.45’ (0h.35’ de ascensión al Piskerra y 1h.00 más al Rallón).
Comunicaciones: En Tudela, coger la NA-134 a Arguedas. Un kilómetro antes del pueblo está el desvío (dcha.) a Castildetierra.
Cartografía: MTN 245-III del IGN. ‘Bardenas’ (ed. Sua).










