Etxaguen, dividido en dos por la carretera A-3608, es el punto de partida para ascender a Oketa, también denominado afectivamente ‘Gorbea txiki’ por ser vecino del Gorbea. Se sube desde la iglesia a la parte superior del pueblo y se pasa al lado de un viejo lavadero y una fuente en la que se lee la fecha de 1799. Junto a un pabellón de ganadería arranca a la derecha la pista de cemento que conduce entre castaños a una barrera metálica (0h.10’) que hay que atravesar. Más tarde se obvia una primera desviación a la izquierda y se penetra en un pastizal por el que se accede a la primera desviación (0h.20’), que es clave para acertar con el camino.
Estamos a 759 metros de altitud y la pista, ancha, se orienta a la derecha mientras se deja a la izquierda la inapreciable senda por la que luego descenderemos. Se atraviesa los cauces de los arroyos Ganzorrotz y Karkoba, muy secos en esta época del año, mientras ascendemos suavemente por una pista ancha que concluirá en una barrera actualmente destruida (0h.35’). Será el momento de descubrir a lo lejos la efigie esbelta de esa gran roca que es el Anboto, y girar en dirección NW (333º) para remontar las fuertes pero llevaderas pendientes que conducen a la cima, no sin antes pasar, en las cercanías de la cumbre, por una zona en la que se amontonan gran cantidad de piedras que en la Guerra Civil sirvieron para instalar trincheras.
Un monolito de más de dos metros de altura es la referencia de la cúspide, a la que se llega (1h.15’) en el preciso momento en el que se divisa un inmenso paisaje decorado por el Gorbea, grandioso desde este punto con la zona de las cuevas de Mairuelegorreta en primer término, el Arralde, la sierra de Eskubaratz y los montes de Urkiola, así como las sierras de Elgea y Aizkorri, además del fondo integrado por los Montes de Vitoria hacia el sur, y cómo no, los embalses.
Tras admirar un buen rato tan enorme extensión plagada de montañas se inicia el descenso por otra ruta, la que se dirige a las Peñas de Umaran. Desde la cumbre, nos orientamos hacia la cima del Gorbea y descendemos tan sólo unos metros para encontrar una senda que permite atravesar un amplio campo de helechos. Con la precaución de no desviarnos a la derecha al llegar a un cercano hayedo, caminamos con la referencia marcada por el horizonte de las lomas del Gorbea hasta dar con las ‘Peñas de Umaran’ (1h.26’).
Estas rocas (947 mts.) caen a pico desde las laderas de Oketa al barranco excavado por el río Zubialde y miran hacia los embalses y canteras del Gorbea. Al llegar a ellas habrá que girar 90 grados a la izquierda para seguir una imprecisa senda en dirección sur con rumbo al visible pueblo de Murua, perteneciente al municipio de Zigoitia, en la Cuadrilla alavesa de Zuia.
Al borde de las peñas daremos con una senda que permitirá bajar por un laberinto kárstico y desembocar en un estrecho pasillo rocoso por el que se accede a un pastizal y de ahí a una ancha pista (1h.38’) por la que seguiremos a la izquierda para acceder más tarde (1h.51) a una bifurcación. Se toma entonces el camino de la izquierda hasta bajar por bosque de coníferas a la primera bifurcación de ascenso (1h.57’). Desde allí, lo que resta hasta el pueblo de Etxaguen será ya camino conocido (2h.15’).
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