Pico Lavalle o La Rasa y Pico Mosquiteru son dos cumbres que se elevan sobre Arredondo, en el extremo del gran sistema kárstico de Coventosa-Cueto, que tiene 815 m. de profundidad máxima y 32.529 m. de desarrollo total. La gran travesía clásica entre Coventosa y Cueto cuenta con 6,7 km. de recorrido y unos 700 m. de desnivel entre bocas. Para entrar en cualquiera de las cuevas es preciso solicitar permiso.
La cueva Coventosa se abre en el flanco oriental del Alto de la Rasa. El acceso más fácil consiste en desviarse en el kilómetro 3 de la carretera de Arredondo a La Sía, en el Puente Nuevo y ascender a las cabañas de Valdeasón. Una vez allí, hay que girar en dirección a Socueva y seguir a media ladera. La amplia sala de entrada se sitúa a pocos metros sobre el camino y sólo es visible cuando nos acercamos (30’ desde la carretera).
Para subir a Mosquiteru debemos llegar a Socueva. En este barrio comienza un camino encanchado que sube hacia la ermita de San Juan (siglo IX), cobijada bajo un extraplomo anaranjado. La dejamos a un lado, para seguir el camino (balizas PR), que en continuas revueltas nos conducirá hasta las cabañas de Buzulucueva (700 m./1h.05’). Algunas están habitadas. A partir de este punto debemos seguir las marcas de pintura. Un tubo de goma para la traída de agua nos puede servir de referencia. La cima del Pico Mosquiteru descuella sobre el roquedo.
Ganamos altura entre cabañas, prados y hoyas hasta llegar al karst (1h.45’). Una señal indica la dirección a la sima de Cueto. Allí penetramos en el lapiaz, amplio y misterioso, que se extiende en dirección al Pico Mosquiteru. La senda (balizas amarillas) está tapizada con grandes losas que desaparecen para dar paso a la piedra suelta y la hierba.
El camino es un sube y baja entre hoyas, con zonas complicadas y alguna torca de grandes dimensiones, que nos conduce hasta la sima de El Cueto. En 1966, los pastores de Buzulucueva mostraron la entrada al espeleólogo francés Gérard Juhué. Su equipo llegó a la base de los pozos en 1968. La boca de Cueto se abre en una dolina. Es pequeña y difícil de localizar, pero una fuerte corriente de aire delata su ubicación. Tiene 330 m. de caída vertical divididos en dos tramos.
Proseguimos nuestra marcha por una umbría donde las hayas se aferran a la caliza, hasta desembocar en un último repecho (975 m.). Remontamos unos metros para alcanzar el collado de Musquía (2h.35’), que coindice con el final del sendero balizado que hemos seguido desde Socueva.
Frente a nosotros se abre un praderío que cae a pico sobre el valle del Asón. A la izquierda se alza la cima oriental de Peña Lavalle (1.026 m.). Para llegar a ella debemos perder altura por una campa (hitos) y remontar una pendiente de hierba (3h.05’). Tiene otra punta menor (1.019 m.) dentro del lapiaz.
A nuestra derecha sube la cuesta, también herbosa, que nos lleva a la cima del Mosquiteru (3h.20’). Impresiona el abismo de casi mil metros que se abre sobre valle del Asón. Desde Mosquiteru se puede continuar la travesía hacia el Alto de Pepiones y Porracolina, techo de este grupo de montañas. Es prudente volver a Socueva por el mismo camino de subida (5h.30’).