La empresa encargada del servicio de basuras en Sestao ha suspendido la recogida nocturna en el barrio de Simondrogas debido a los insultos y amenazas que recibían sus operarios. La medida fue adoptada en octubre después de que representantes de la plantilla denunciaran ante el Ayuntamiento que un grupo de vecinos conflictivos causaban daños en los vehículos e incluso llegaron a poner en peligro «la integridad física de varios trabajadores».
La sección sindical UGT en la compañía Cespa, encargada de prestar el servicio en la localidad, remitió en abril una notificación a los responsables municipales en la que calificaba de «graves» los sucesos que estaban condicionando el servicio de recogida en este núcleo urbano marcado por la degradación urbanística y la marginalidad social. En el escrito, la central criticaba a la institución local por no haber tomado cartas en el asunto a pesar de estar informada del problema «desde hace meses».
Según han corroborado varios miembros de la plantilla, las personas que acosaban al camión de la basura «tiraban botellas, cristales, huevos y de todo». «Incluso llegaron a robar la rueda de repuesto del vehículo y, para colmo, las agresiones verbales se repetían a diario», protestan.
El sindicato informó de la situación directamente al alcalde, a quien responsabilizaba de los «posibles daños» que pudiese sufrir cualquier trabajador en la zona. La solución adoptada por la empresa «con el consentimiento del propio Ayuntamiento», explicaron los trabajadores, ha sido eliminar Simondrogas del recorrido nocturno de recogida de basuras.
Retirada por la mañana
«Ahora una brigada se encarga de llevarse las bolsas de basura, pero a primera hora de la mañana», admitió un enlace sindical. Cespa también ha buscado una solución similar a la labor del barrendero responsable de la limpieza viaria del barrio. «Ya no baja nadie solo y de forma habitual sino que, cuando el encargado lo estima conveniente, manda a varios trabajadores que hacen el trabajo en poco tiempo y se van en cuanto terminan», explicaron las mismas fuentes.
La portavoz del Partido Socialista en la localidad, Alexia Castelo, ha destapado este conflicto para criticar la falta de control del servicio por parte del equipo de gobierno. La edil se mostró especialmente preocupada porque a la suspensión de la recogida nocturna se ha sumado la retirada de los dos únicos contenedores de residuos que había en el barrio.
«Parece ridículo que si el problema eran los insultos y conatos de agresión a los trabajadores, la solución adoptada deje a los vecinos de Simondrogas peor que antes, ya que ahora la basura está todo el día tirada en la carretera», denunció Castelo.
El Ayuntamiento ha reconocido la existencia de quejas de la plantilla de Cespa y alega que los contenedores se retiraron «por su mal uso y deterioro». «En cualquier caso, la recogida se sigue realizando todos los días con normalidad y no modificaremos las medidas adoptadas hasta que encontremos una alternativa mejor», manifestó Enrique Uriarte, delegado de Obras y Medio Ambiente.