Argentina puso ayer punto final a medio siglo de endeudamiento y complicada relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) al hacer efectivo el pago de toda su deuda con este organismo multilateral, estimada en unos 9.500 millones de dólares.
La decisión de cancelar por anticipado y en un sólo pago la deuda fue anunciada el pasado 15 de diciembre por el presidente argentino, Néstor Kirchner, dos días después de que Brasil tomara una determinación similar.
La cancelación se realizará con reservas de libre disponibilidad del Banco Central, que son aquellas que están más allá del nivel necesario para respaldar la base monetaria, que actualmente es de 55.250 millones de pesos (18.114 millones de dólares).
Los analistas han considerando que la decisión tiene más impacto político que económico, ya que con el pago Argentina suma mayor autonomía y poder de negociación con otros acreedores y con las empresas de servicios públicos privatizadas, que ya no contarán con la fuerte presión que el FMI ejercía en su favor.
La medida no reduce los altos indicadores de riesgo de inversión en el país que llevan las calificadoras internacionales, añadieron.