«Todas los puntos que recoge la nueva ley antitabaco afectan sólo a los consumidores y no dicen nada sobre su distribución», señaló ayer el asesor jurídico de la Organización de Consumidores y Usuarios Vasca (OCUV), Iñaki Velasco. Por esa razón, piden al Ministerio de Sanidad la retirada temporal del tabaco y la prohibición absoluta de su comercialización hasta que se adopten medidas que informen de su nocividad.
Para la asociación, la nueva normativa resulta «insuficiente» en los aspectos de la prevención y la explicación de los componentes del tabaco. «No hay justificación legal para que se siga permitiendo la producción y venta de un producto declarado peligroso para la salud», afirma el escrito.
Falta de prevención
«El Estado debe implicarse más», señalan. Por eso, le solicitan «especificar en todos sus artículos las contraindicaciones, enumerar todos los riesgos que pueden tener para la salud y comunicar de todos los componentes y elementos tóxicos». Además, exigen que se restrinja la comercialización fuera de los estancos y se prohíban las máquinas expendedoras, que facilitan el consumo a los menores.
La OCUV considera que la Administración es responsable de que «un producto tan perjudicial como el tabaco» se venda sin ningún folleto explicativo y, además, se pueda adquirir en cualquier establecimiento. Exige que «se sea tan estricto en el tema del tabaco como con otros productos» y pide que se financien tratamientos de deshabituación a través de las empresas.
«En la ley, la prevención brilla por su ausencia», critica la organización. «Prohíbe al trabajador fumar, pero no hacen nada para acabar con su adicción».