El atropello mortal ocurrido en la mañana de ayer en la avenida Montevideo de Bilbao cayó como un mazazo en el distrito de Basurto. La edad de las víctimas y la popularidad de la familia acrecentó el dolor de los vecinos. No era extraño ver a personas emocionadas cuando recordaban lo sucedido. Todos los comentarios coincidieron en señalarles como una familia «muy educada y encantadora».
Eran «muy conocidos» en la zona. Los pequeños solían jugar con frecuencia en el parque de Jardines de Iparralde, situado en el centro del barrio. Los dos estudiaban en el colegio público de Basurto, entre Luis Briñas y Autonomía. Según explicaron los propios vecinos, la familia vivía en la subida a Castrejana. «Eran unos niños guapísimos», lamentaban ayer varias vecinas.
Masaje cardiaco
Una de las personas que vivió más de cerca el accidente fue Manuel. Este hombre de mediana edad trabaja en una oficina de la avenida Montevideo desde donde llamaron al 112. Él fue quien, en compañía de otra persona, socorrió en un primer momento al pequeño Aitor. Al ver que estaba inconsciente, entre los dos le practicaron el boca a boca y el masaje cardiaco. Aunque lo hacía de forma débil, «el niño respiraba», relató. La niña, entretanto, era atendida por otras dos personas. Su estado era «extremadamente grave», comentaron sus compañeros de trabajo.