Iban Zubiaurre decidió ayer no recurrir ante el Tribunal Supremo la sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSPJV) que desestimó su demanda contra el equipo guipuzcoano por despido improcedente. El lateral de Mendaro quiere jugar a fútbol esta misma temporada y, por eso, espera llegar a un acuerdo amistoso con la Real Sociedad la próxima semana. Si no lo logra, se celebrará un nuevo juicio dentro de un plazo aproximado de 45 días para determinar la suma de dinero con la que el futbolista deberá indemnizar al equipo guipuzcoano.
De esta forma, el jugador ha renunciado a la última instancia judicial en este caso para solucionar su litigio con la Real Sociedad. Antton Zubiaurre, el padre del defensa, subraya que quieren «terminar de una vez con todo esto», y explica que su decisión de no recurrir ante el Supremo es una manera de expresar su «voluntad de llegar a algún acuerdo» con el conjunto que preside Miguel Fuentes. «No puedes cerrarte la puerta tú mismo», recalca.
A finales de la semana pasada, los representantes legales del defensa invitaron al consejo de administración de la Real Sociedad a negociar la posibilidad de alcanzar un arreglo amistoso, pero todavía no han recibido respuesta. La última propuesta que se lanzó al conjunto donostiarra para tratar de alcanzar un acuerdo rondó los 1,2 millones de euros, pero, en esta ocasión, Zubiaurre desconoce los parámetros económicos en los que se puede mover la negociación.
Zubiaurre, que cree que la próxima semana resultará «clave» en la resolución del litigio de su hijo, no renuncia a llegar a un acuerdo antes de que un tribunal de cantidad establezca la cantidad de dinero con la que la Real Sociedad debe ser indemnizada.
Resolución incierta
Y es que la resolución en primera instancia del juez de lo Social de San Sebastián, confirmada más tarde por el TSPJV, supuso un «palo muy gordo» para los intereses del jugador, ya que consideró probado que Zubiaurre «mantuvo contrato de trabajo con la Real Sociedad en virtud del cual debía prestar sus servicios» hasta el 30 de junio de 2006. Zubiaurre fue presentado en Ibaigane como nuevo jugador del Athletic el pasado 1 de julio por Fernando Lamikiz, presidente rojiblanco, sin haber alcanzado ningún pacto para rescindir su contrato con el conjunto que preside Fuentes. Y, antes de que el club donostiarra presentará una demanda, el lateral se adelantó y alegó despido improcedente.
No obstante, según explica el padre del futbolista, la resolución que este tribunal de cantidad pueda adoptar resulta igual de «incierta» para ambas partes. Antton Zubiaurre considera «muy poco probable» que la indemnización que se decrete se acerque a los 30 millones de euros, más IVA, exigidos por la Real Sociedad al jugador y al Athletic como responsable subsidiario. Pero, sin embargo, desconoce la cantidad de dinero aproximada que se puede establecer como indemnización en el juicio.
Fuentes consultadas por este periódico interpretan no obstante, que esta compensación podría resultar de multiplicar por dos o tres el dinero ganado por el futbolista en su último año de contrato con el conjunto de José María Amorrortu, entorno a los 180.000 euros entre ficha (20.000), sueldos, primas y bonificaciones por partidos disputados.
Libre el 7 de junio
Pase lo que pase, el futbolista podrá fichar libremente por cualquier equipo, sin que el nuevo conjunto tenga ningún tipo de responsabilidades subsidiarias, a partir del próximo 7 de junio, fecha en la que se cumple un año -tiempo marcado por la legislación- desde que comenzó el litigio con la Real Sociedad.
En caso de que llegue en los próximos días a un acuerdo con la Real Sociedad, el Athletic podría inscribir su ficha ante la Liga Profesional aunque esta circunstancia se produzca una vez finalizado el plazo destinado al 'mercado de invierno', que concluye a final de enero. La plantilla rojiblanca cuenta con fichas libres y la normativa permite inscribir en cualquier momento a un jugador en paro.