«Ni los límites de velocidad, ni el cumplimiento del código de circulación, ni tan siquiera la obligada protección de los peatones en un paso de cebra han impedido un desenlace tan cruel como el que ahora padecemos». La Diputación y el Ayuntamiento suscribieron ayer un texto en el que expresan su «desolación» por el fallecimiento de los hermanos Aitor y Oihane, atropellados en un paso de peatones de la avenida Montevideo, defienden su gestión en este tramo, denunciado por los vecinos desde hace años, y dicen que «la simple colocación de un semáforo» no es la solución.
Firmado por la concejala de Circulación, Ibone Bengoetxea, y el diputado de Obras Públicas, Eusebio Melero, el comunicado destaca «el trabajo conjunto» de ambas administraciones en el control del tráfico, pero advierten de que «todos los esfuerzos serán pocos»: «aunque se instalen nuevos semáforos, se multiplique la señalización, se penalice la velocidad, seguirá habiendo accidentes y víctimas, y por tanto, dolor».
Sin desvelar las medidas concretas que barajan para mejorar la seguridad de los peatones en la avenida, los dos departamentos aseguran que «están trabajando en ello» y justifican en cierta manera el retraso en la instalación del semáforo que exige el vecindario en «la dificultad» del tramo. «Son tres pasos peatonales a diferentes niveles y en distintas vías. Afectan al resto de regulaciones de esa zona, nudo de muchas comunicaciones», alegan los responsables institucionales.
Las dos entidades reconocen que esta avenida no es el único punto conflictivo en Bilbao y señalan otros en Buia, Zorroza, Maurice Ravel, Zumalacárregui, Castrejana, Ibarrekolanda y Miraflores. Asimismo, piden «que no se aproveche el dolor» de la familia de los dos niños y del barrio de Basurto en intereses partidistas.