Superada la «decepción» del 'gordo' navideño, los vizcaínos renuevan su apuesta por la suerte. Mañana se juegan en la lotería de 'El Niño' unos 40 millones de euros, una cantidad similar a la recuperada en el sorteo del 22 de diciembre, que dejó en Vizcaya un cuarto premio y cuatro quintos -más de 38 millones de euros-.
En esta ocasión cada vizcaíno ha desembolsado una media de 37 euros, siete más que el año pasado -entonces, Vizcaya apostó 34 millones-. Aún así, una cifra muy lejana a los 78 euros por barba que se gastaron en Navidad. En el ranking por provincias, sólo Lleida -que encabeza la lista con un gasto medio de 49 euros por habitantes en la lotería de enero-, Soria, Segovia y Burgos superan la apuesta.
Y es que este año 'El Niño' es más grande que de costumbre -aumenta la cuantía en el primer y segundo premio, dotados con 200.000 y 100.000 euros al décimo respectivamente frente a los 160.000 y 80.000 euros de 2004-, lo que ha animado a los apostantes, que se repartirán el 70% de la recaudación, casi 700 millones de euros. Los loteros, sin embargo, no las tenían todas consigo. «Bilbao no recibió nada del 'gordo' y pensábamos que la venta se iba a enfriar, pero no ha sido así. Y, francamente, nos ha sorprendido», confesaba Sergio Etxebarria, gerente de Ormaechea, que auguraba un incremento de ventas en torno al 10% respecto a 2004.
Quince premios
Si en algunas administraciones bilbaínas aún hoy se ven «colas», no hay menos trajín en los despachos de Barakaldo. Inmaculada Castañeira regenta el establecimiento que repartió el cuarto premio el pasado 22 de diciembre entre los baracaldeses. Y eso para las administraciones significa trabajo extra. «Dar un premio anima a la gente a comprar más. Vienen esperanzados a ver si repiten», comenta la lotera, que en 1998 ya vendió el primer premio de 'El Niño', un sorteo que, tradicionalmente, ha traído suerte a los vizcaínos. Desde 1908, fecha del primer sorteo de enero, el primer premio ha repartido millones en Vizcaya hasta en quince ocasiones, la última en 2002.
Aunque la expectación que genera el sorteo de mañana no es comparable a la del 'gordo'. Tampoco la superstición que le rodea. «En Navidad todo el mundo sueña con algún número, pero ahora casi ni se fijan en el décimo que se llevan», aseguran en Ormaechea. Pero nunca falta quien prefiere dar un empujoncito a la suerte y elegir, si no el número, al menos la terminación.
Y, como ya es habitual, «los impares se llevan la palma». Entre ellos, el más solicitado es el cinco, que «se vende solo». A los vizcaínos siguen sin gustarles los ceros, aunque, vista la estadística, no hay ninguna razón para ello, ya que esta terminación es la que más veces se ha repetido en los primeros premios de 'El Niño' con que han sido agraciados los vizcaínos.