«Queremos, como le hubiera gustado a él, que todo sea una difusión serena de su persona y de su obra y, lo más importante, que de una vez por todas se nos ayude a digitalizar el archivo con su obra, algo más importante que todos los congresos, porque hay textos que ya prácticamente no se pueden leer por la acidez del papel», reclama Carmen Hernández Pinzón, sobrina nieta de Juan Ramón Jiménez, de quien este año se cumplen cincuenta de la obtención del Nobel de Literatura, los mismos que de la muerte de su esposa y el amor de su vida, Zenobia Camprubí.
La familia ha decidido sacar a la luz once poemas inéditos del autor de 'Platero y yo' en un libro almanaque de 2006, una joya literaria y que ha sido editado por El ladrón de agua, una empresa de Granada cuyo nombre está inspirado en un poema del escritor; un conjunto de versos de su primera etapa, de cuando su poesía estaba empapada por el modernismo y el simbolismo, y que hacen referencia a la naturaleza, el amor, los animales y las cosas básicas y cotidianas.
Poesía pura
Y es que Juan Ramón (Moguer, Huelva 1881-1958) pasó por varias etapas poéticas: la primera, de corte modernista, desarrollada bajo la influencia de Rubén Darío; luego, la vanguardista y después, al de madurez, en que alcanzó lo máximo, la poesía pura, compleja y filosófica, como él muy bien lo explica en 'Poesía'. Un poema que dice: «Vino, primero, pura/ vestida de inocencia/ y la amé como un niño./ Luego se fue vistiendo/ de no sé qué ropajes/ y la fui odiando sin saberlo./ Llegó a ser una reina/fastuosa de tesoros/...Y se quitó la túnica,/ y apareció desnuda, toda...»
«Hemos querido mostrar el amor que tenía Juan Ramón por la naturaleza y por los animales en un momento en el que el medio ambiente está tan degradado y la falta de conciencia impera en el entorno», explica Hernández Pinzón acerca del material poético que ha decidido sacar a la luz. Se trata de poemas escritos en un tono melancólico entre 1909 ya 1915, época en la que el autor vivía en la Residencia de Estudiantes. «Era un momento en el que estaba imbuido por la enseñanza de Giner de los Ríos, uno de los pioneros en el ecologismo, las salidas al campo y el amor por la naturaleza; pero, además, estos poemas reflejan también el amor de Juan Ramón por Zenobia», matiza la familiar.
'Mucho Platero'
El libro-almanaque anticipa lo que serán otros grandes acontecimientos este año que acaba de comenzar. La descendiente del poeta relata que saldrán «más inéditos, epistolarios, muchas antologías y mucho Platero». Se va a publicar probablemente en mayo el primer tomo con el epistolario de Juan Ramón Jiménez, que llegará hasta 1916, y que publicará la Residencia de Estudiantes. Este primer volumen incluirá una carta dirigida a Gerardo Diego y que los descendientes del Premio Nobel han encontrado ahora cuando estaban buscando en los archivos estos poemas inéditos que se acaban de publicar.
También, en octubre, aparecerá un epistolario con las cartas que escribió la mujer del poeta a sus amigos y familiares, donde relata todo su exilio y su intenso amor por Juan Ramón.
Los juanramonianos tendrán este año la posibilidad de conocer además otro libro que el poeta dedicó a su familia y en especial a su madre, y que escribió en 1920, una muestra, según Hernández Pinzón que «hará cambiar un poco la imagen del Juan Ramón huraño y poco familiar».