El Partido Popular presentó ayer un «requerimiento» en el Departamento de Interior para que el consejero, Javier Balza, prohíba la celebración del acto final del proceso de debate de Batasuna, anunciado para el próximo día 21 en el el Bilbao Exhibition Centre (BEC) de la localidad vizcaína de Barakaldo.
El parlamentario popular Carlos Urquijo señaló ayer en Bilbao que Balza está «especialmente concernido» por esta iniciativa y puede incurrir en responsabilidades penales por denegación de auxilio si no impide la celebración del acto de la formación ilegalizada.
Urquijo recordó que la querella del Foro Ermua contra Balza por la celebración en noviembre de 2004 del acto del Velódromo de Anoeta fue archivada precisamente por la ausencia de un requerimiento expreso y previo al consejero y reconoció que ése es precisamente el motivo de su petición. «Ahora va a existir y no podrá decir que no tiene conocimiento directo» de la celebración del acto, subrayó.
Además, destacó que el requerimiento al consejero no lo realiza un ciudadano particular, sino un grupo parlamentario que representa a miles de vascos. Urquijo comentó que el PP no ha decidido si se querellará contra Balza en el caso de que Batasuna celebre el acto del BEC porque «no nos planteamos que el consejero incumpla su obligación».
El parlamentario incidió en que Batasuna es una formación ilegalizada y que el juez Baltasar Garzón, cuando ordenó la suspensión de sus actividades en 2002, comunicó a Interior su obligación de impedir que realizara actos públicos. Pese a ello, consideró que desde entonces el Gobierno vasco se ha «resistido» a aceptar la sentencia y ha practicado una «política de permisividad, cuando no de complicidad» con su actividad, como demuestran, en su opinión, los homenajes tributados a presos de ETA, la inclusión del partido ilegal en las rondas de contactos de Ibarretxe o las entrevistas con sus líderes en EiTB.
Interior replicó a Urquijo con un breve comunicado en el que le acusó de «reincidir una vez más en negar los derechos civiles» de las personas encuadradas en la izquierda abertzale y le recordó que se queda «en solitario» frente a resoluciones adoptadas al respecto «en infinidad de ocasiones» por el Parlamento vasco. El departamento aseguró que, «como ha hecho siempre, aplicará las normas y los pronunciamientos judiciales ya existentes en esta materia sin ceder a presiones externas, en este caso la del PP».