Eusebio Melero está «impactado» por el atropello que ha costado la vida a dos niños en Basurto. «Sé lo que es esto porque hace 18 años me tocó vivirlo», dice en referencia a la muerte de su hermano en accidente de tráfico. Como responsable político, presidió el consejo de distrito del barrio y ahora dirige la política foral de Carreteras.
-¿Cómo es posible que las instituciones hayan desoído durante cinco años las peticiones vecinales?
-La petición que lanzó en el año 2000 el consejo de distrito fue al área de Circulación del Ayuntamiento. Estoy intentando analizar las razones por las que se pone un semáforo en Hermógenes Rojo y en el Sagrado Corazón y éste, al final, acaba por no ponerse.
-Usted era el presidente del consejo. ¿Lo pasó por alto?
-Este tema aparece en un listado con cantidad de peticiones: barandillas, arreglo del semáforo, la plaza Aita Donosti... y en el documento pone 'pedido y tramitado'. No sé por qué no se concretó.
-Como diputado de Obras Públicas, ¿alguien se lo ha planteado?
-Personalmente, nadie. La petición me llegó a finales de noviembre a través del director de Carreteras. Me dijo que se había reunido con el Ayuntamiento para hablar de Zorroza y Basurto.
-La Diputación, volcada en las grandes infraestructuras, ¿descuida otras necesidades?
-Contundentemente, no. Otra cosa es que no podamos llegar a todo.
-El hecho de que la zona esté afectada por el soterramiento de Feve, ¿ha retrasado la actuación?
-Es posible, y también la llegada del tranvía. Es una zona muy sensible. Yo quiero saber qué es lo que ha incidido para que en cinco años, como hay que reconocer, no se haya puesto ese semáforo.
-La impresión que queda es que ha fallado la coordinación entre la Diputación y el Ayuntamiento.
-Desde luego que nos ha fallado la sensibilidad. A pesar de que estoy convencido de que los técnicos han mirado la zona por activa y por pasiva, al final no hemos sido capaces de ver el alcance de poner ese semáforo. Pero falta de coordinación, en absoluto. Ibone Bengoetxea y yo tenemos buena sintonía.
-En el comunicado que difundieron dicen que «habrá víctimas aunque se instalen semáforos». ¿Intentan eludir su responsabilidad?
-En absoluto. En la avenida de Zumalacárregui pusimos tres semáforos y este verano falleció una persona joven. Hace poco, a la altura del puente de La Salve, murió otra persona. Estamos hablando de un problema de seguridad vial, de concienciación de los que usamos el coche.
-¿En qué medida se siente responsable de la falta de seguridad en el cruce de Montevideo?
-En última instancia, nosotros decidimos y somos responsables de todo. Yo no puedo mirar hacia atrás, porque ya no hay nadie.
-¿Va a dar la cara ante los vecinos de Basurto?
-Sí, no tengo ningún inconveniente. La he dado siempre.
-¿Qué medidas van a tomar?
-La más inmediata, colocar unas bandas sonoras en la calzada para reducir la velocidad. Luego haremos una actuación global.
-¿Van a actuar también en otros cruces peligrosos de la ciudad?
-Estamos actuando en Zorroza, en Buia y en Zumalacárregui.
-¿Ha pensado en dimitir?
-Estoy a disposición del diputado general, él es el que decide.
-¿Se siente respaldado por él?
-Totalmente.