La Audiencia Provincial de Vizcaya ha solicitado al Juzgado de Instrucción número 1 de Barakaldo que reabra el procedimiento contra la empresa Babcock Wilcox por el supuesto almacenamiento ilegal de lindane que se produjo en un pabellón de la compañía, ubicado en Sestao, entre 1995 y 2002. Así lo dio a conocer ayer Lur Maitea, asociación ecologista que presentó la querella en 2001.
El caso fue archivado por segunda vez en marzo del pasado año, a pesar de que la Audiencia Provincial ya solicitó en 2003 su reapertura. «Ahora nos han vuelto a dar la razón y esperamos que esto sirva para que los imputados finalmente declaren», manifestó ayer el presidente de Lur Maitea, Pascual Alonso.
La historia del caso se remonta a 1994, cuando la empresa industrial, propiedad por entonces del Estado, vendió unas fincas de su titularidad en el polígono de Ibarzaharra a varias firmas para la construcción de superficies comerciales. Según se recordó ayer, los terrenos ya estaban gravemente contaminados en aquella época por lindane y ello causó quejas entre vecinos y trabajadores, por lo que «Babcock Wilcox decidió acometer por su cuenta la limpieza, atribuyéndose la capacidad de gestionar residuos tóxicos».
La empresa industrial depósito los desechos -más de 6.000 metros cúbicos- en un pabellón de su propiedad situado en la zona, donde permanecieron durante siete años. «El vertedero supuso una amenaza muy seria para el medio ambiente y la salud», denunció Alonso, quien agregó que todos los procedimientos se llevaron a cabo «con el visto bueno de las autoridades». Por este motivo, la asociación presentará la próxima semana un escrito ante el juzgado para solicitar la declaración de los imputados, entre los que se encuentra la consejera de Medio Ambiente del Gobierno vasco, Esther Larrañaga.