El Correo Digital
Domingo, 8 de enero de 2006
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LA RIOJA
DEPORTES LA RIOJA
El filial de Osasuna medirá esta tarde a partir de las 17.00 horas el verdadero potencial del Logroñés CF. Medirá la fiabilidad del equipo en Las Gaunas y, sobre todo, calibrará si la llegada de Jesús Carazo ha servido para relanzar a una plantilla agotada durante la etapa de Martín. La victoria daría por zanjado todo lo anterior, pero la derrota, e incluso un empate poco convincente en cuanto a juego y ocasiones, colocaría al Logroñés CF en una situación complicada a falta de un único partido -ante el Peralta- para culminar la primera vuelta.
Doce victorias en catorce partidos, con 48 goles a favor y 6 en contra, debería ser un aval más que suficiente para que un líder afronte un partido. Pero el Logroñés no se fía de su primer encuentro del 2006. Los de Juan Carlos Herrero tenían marcado el compromiso de Anguiano desde el comienzo de liga como una de las salidas complicadas. Porque los condicionantes son muchos.
El fútbol vuelve a escena y uno de los favoritos -lo está demostrando por juego y por clasificación- retoma la competición con «incógnitas». Dudas propias de la inactividad después de tres semanas de parón obligado, a excepción de los seis equipos que tuvieron que disputar los partidos aplazados de la décima jornada, por lo que la jornada de hoy está marcada en rojo en los calendarios de los entrenadores por comprobar cuál es el nivel de sus respectivos equipos; si se mantiene la inercia pasada o se va a cambiar de rumbo.
Los equipos de Tercera vuelven a la competición en 2006 con ansias de retomar los objetivos que quedaron pendientes en 2005. Tras el breve parón navideño, todos regresan con ganas a lo verdaderamente importante, los partidos de liga.
Criterio -norma para conocer la verdad, en este caso el gol-. Este concepto resultó decisivo para que un equipo, el Varea, ordenado y que sabía a lo que jugaba, doblegara -por ocasiones, por juego e incluso por garra- a otro, el Agoncillo, insulso, que no sabía si tocar o desplazar en largo; si abrir el juego -las pocas veces que tenía el balón- por bandas o ser verticales; si abusar del esférico, en especial Edu, dadas las condiciones del campo afectado por la lluvia o jugar con continuos apoyos como bien hacía el Varea.
Los últimos resultados negativos cosechados por el Varea le han impedido mantener esa progresión -parecía casi imparable- que tan gratamente ha sorprendido al aficionado riojano. Ahora tras el parón, que se ha agradecido dentro de la plantilla arlequinada, afronta la segunda parte de la temporada con energías renovadas.
Suerte dispar de los equipos riojanos en el regreso a la competición. Por haber hubo de todo, un triunfo, un empate y una derrota. El mayor trago lo tuvo que pasar el Logroño-Albelda que vio cómo el Xota se imponía en el municipal de Albelda por 2-6. Las claves de esta victoria navarra hay que buscarlas en el mayor ritmo que impuso el filial del MRA Gvtarra de División de Honor.
El Diamante Rioja sorprendió al Móstoles con una defensa individual por todo el campo que sólo pudo superar cuando el cuadro riojano se vio mermado por la falta de efectivos, como consecuencia de una injusta expulsión de Drica -le sancionaron una falta que no fue y vio la segunda cartulina amarilla-. Hasta ese momento (m. 27) las riojanas no habían pasado agobios en defensa y estaban pudiendo contrarrestar la zona madrileña.

Vocento