Víctor Muñoz y el Zaragoza han sacado la cabeza del pozo. A finales de noviembre peleaban con el Alavés por eludir los puestos de descenso y tras un mes de diciembre brillante, respiran tranquilos en la mitad de la tabla. A juicio del técnico, la clave de la mejora ha estado «en el grado de eficacia» de cara al gol.
-El Zaragoza ha vivido una semana atípica. Viajó a Madrid para jugar la Copa y se volvió sin hacerlo.
-Hemos tenido que cambiar todo el planteamiento. Viajamos, preparamos el primer partido de la eliminatoria y el miércoles por la mañana nos dijeron que no podíamos jugar. Variamos los planes para empezar a pensar de forma inmediata en el Alavés. Hemos tenido que cambiar el discurso sin casi darnos cuenta.
-Pero todavía colea la suspensión del partido. Algunos piensan que el Atlético podía haber jugado.
-Nosotros hemos preferido quedarnos al margen. Sólo nos tiene que preocupar la cita contra el Alavés, que al fin y al cabo es lo importante. Empezaremos a pensar en el Atlético tras el partido de Mendizorroza.
-¿Qué se puede esperar de un Zaragoza que sumó diez de doce puntos posibles en diciembre sin perder ningún encuentro?
-Fue un mes muy positivo. Tras el parón por las fiestas sólo podemos esperar que sigamos por el mismo camino. A pesar de que no variamos nuestra forma de jugar, los resultados sí fueron mejores.
-Marcadores que otorgan una cierta tranquilidad...
-Sobre todo más confianza en lo que trabajamos en el día a día. Es muy importante para la confianza de los jugadores, para que crean en su trabajo.
-Tras la derrota con el Sevilla comentó que temía por su puesto.
-Cuando no ganas y te ves peleando por evitar los últimos puestos, suele ocurrir esto. Pero yo tampoco dije eso. Lo comentaron los medios de comunicación. Yo estaba tranquilo y confiado en el trabajo. También con la gente de alrededor como la directiva, que son los que tienen que decidir. Al final todo ha salido adelante.
-¿Cómo se explica este cambio de imagen?
-El que nos ha seguido desde el principio sabe que no hemos cambiado la forma de jugar. El Zaragoza sólo ha perdido cuatro partidos, lo que significa que del empate a la victoria hay un espacio muy pequeño. Sin embargo, en puntos es casi el triple la diferencia entre empatar o ganar.
-El Zaragoza es el rey del empate. Lleva ya nueve.
-Nos ha penalizado bastante. Hemos buscado la victoria siempre, pero nos han llegado muchos empates. Partidos en los que íbamos ganando y que nos han igualado al final. En muchos nos hemos quedado con las ganas.
-¿Qué le faltaba a su equipo?
-El grado de eficacia que no hemos tenido en los primeros trece partidos lo hemos solventado ante el Cádiz, Celta, Athletic y casi, casi con el Espanyol, un partido en el que se nos escaparon dos puntos en Montjuic. El juego ha sido similar, pero hemos sido más eficaces. También es verdad que en casi todos los partidos hemos hecho gol. Nos ha faltado mantener la diferencia cuando nos hemos puesto por delante, sujetar algunos puntos en nuestro campo.
En línea ascendente
-¿Le preocupa que la racha sea sólo pasajera?
-Sabemos que la Liga aún no ha acabado y que queda mucho por delante. A lo largo de la temporada hay curvas de distinto signo y ahora estamos en una ascendente. La queremos mantener mucho tiempo, pero son tesituras con las que siempre nos encontramos los profesionales. Hay épocas en la que los resultados salen y otras en las que no. Hay que apretar los dientes y seguir adelante.
-¿Confía en sacar algo positivo de Mendizorroza? Se miden a un Alavés que aún no ha ganado en casa.
-El Alavés necesita esa primera victoria para cambiar un poco su rumbo en la Liga. Vamos a tener que estar muy concentrados para que no rompan esa racha contra nosotros. No está en su mejor momento y tarde o temprano va a reaccionar, por eso hay que jugarle con respeto. Comenzar el nuevo año con un resultado positivo relanzaría su moral, que ahora mismo estará baja.
-Desde el exterior, ¿se ve que la trayectoria del Alavés podría ser mejor?
-Hay que tener en cuenta que el año pasado estaba en Segunda y que llegar a Primera y hacer una buena temporada no es sencillo. Para eso tiene que haber circunstancias favorables. Sobre todo al principio hay que conseguir buenos resultados. No le ha pasado al Alavés y por eso ahora las dificultades son mayores. Afrontan el inicio de año pensando en que son capaces de ganar y de hacerse fuertes en casa para salvar la categoría.
-¿Estar abajo afecta mentalmente a los jugadores?
-Todo pasa por hacer un gran partido y meter unos cuantos goles. Seguro que es en lo que están pensando ahora mismo y nuestra obligación es pensar lo mismo. Que somos capaces de hacer un buen partido y crear muchas dificultades al rival.
Ansiedad albiazul
-¿Pueden aprovecharse de la ansiedad del Alavés?
-El Alavés intentará hacer su juego y puede ocurrir que si no marca pronto, los nervios empiecen a notarse. De todas formas, es un equipo con muchos recursos.
-¿Cuál de ellos destaca?
-Sinceramente digo que hasta el miércoles sólo pensábamos en el Atlético de Madrid y que por tanto tampoco le he analizado en profundidad. No es un signo de desprecio, sino que nosotros siempre le damos más importancia a nuestra forma de jugar. Siempre respetamos al rival y le tenemos en cuenta, pero lo fundamental es lo que haga el Real Zaragoza. No sólo por ser el Alavés, sino contra cualquier otro equipo pasa lo mismo. A partir de ahí, hay que fijarse en los detalles del rival y pensar que no va a ser nada fácil.
-¿Pero habrá algo que le preocupe?
-El ataque que puedan configurar. Tienen jugadores habilidosos, como Nene; rápidos, en el caso de Bodipo; o contundentes a la hora de rematar como Aloisi. Tenemos que estar muy atentos porque en cualquier descuido te pueden hacer gol. Quizá la baja de Astudillo pueda hacerles daño por su capacidad, pero la del Alavés es una plantilla completa.