El ex baskonista José Manuel Calderón reapareció ayer con la victoria de los Toronto Raptors sobre los Houston Rockets (112-92) -la quinta consecutiva en la NBA- y disipó de paso las dudas generadas en el club por su lesión en el pie derecho. El pacense volvió a jugar como reserva después de perderse tres partidos por molestias y cumplió con la misión que le encomendó el entrenador Sam Mitchell de controlar el balón, hacer excelente defensa en el perímetro y darle el pase a los hombres mejor colocados para anotar.
Calderón, en los 23 minutos que actuó, no tiró a canasta, pero capturó tres rebotes, dio tres asistencias, recuperó un balón y cometió dos faltas personales. «Lo más importante de todo es que me he sentido mucho mejor del pie, no tengo ya apenas molestias, no hay ningún tipo de lesión e hice un buen trabajo de acuerdo a lo que me encomendó el entrenador», destacó Calderón. «Creo que el problema del pie pudo ser alguna mala posición que tuve».
El base reiteró que nunca había estado lesionado en los pies ni tenido problemas cuando jugaba en España y, por lo tanto, en ese sentido está completamente tranquilo. «Además, los resultados de la resonancia magnética no muestran ningún tipo de daño estructural en mi pie y eso es también muy importante», comentó el extremeño.
La marcha triunfal de los Raptors continuó por quinto partido consecutivo en otra gran exhibición del base James, ex de Houston. Los Rockets pensaron antes del comienzo de temporada en adquirir al base Alston de los Raptors a cambio de James, que habían conseguido de los Bucks, y el jugador les pasó factura en su primera visita al Air Canada Centre.