El incendio de un garaje obligó ayer a desalojar a 300 vecinos de la calle Doctor Ferrán de Santurtzi. Aunque no hubo heridos, la intensidad del fuego calcinó diez coches y un 'quad' y causó daños en los pilares de uno de los edificios afectados. Ante el riesgo de que las altas temperaturas pudiesen haber afectado a la estructura del bloque, una docena de familias fueron realojadas.
Las llamas se desataron a las 6.30 de la madrugada, según confirmó la Policía local, en el estacionamiento subterráneo que comparten los 38 portales de la urbanización. La llamada de un particular alertó a la comisaría de que una intensa humareda y grandes llamas salían del parking.
«Oí explosiones y salté de la cama», contaba Arantxa, residente en el bajo izquierda del número 51. Al abrir la ventana, la mujer vio que «un humo denso y muy negro lo inundaba todo». Su primera reacción fue salir al portal y avisar a sus vecinos. En poco tiempo, llegaron seis dotaciones de bomberos desde los parques de Urioste y Artaza. Su trabajo no fue fácil, según reconoció el jefe del servicio foral de extinción de incendios, Ángel Largatxe. «El calor era asfixiante y el fuego se ha propagado con rapidez y virulencia», relataba el responsable varias horas después.
Mientras los profesionales luchaban por extinguir las llamas, los 300 residentes observaban incrédulos la escena. La mayoría, una vez a salvo y con lo puesto, se mostraban preocupados por la suerte que habían corrido sus coches y las pertenencias acumuladas en los trasteros -ubicados en el garaje-. «El Olentzero le había dejado una bici a mi hijo y estaba en el almacén», comentaba una de las pocas vecinas que había tenido sangre fría para cambiar el pijama por ropa de calle antes de dejar su casa.
Grietas en el suelo
Sobre las 9.30, el incendio quedaba controlado y la Policía permitía a los residentes entrar en sus casas para ventilar. Era el momento de hacer balance de daños, que fueron de especial importancia en los portales 49 y 51, epicentro del siniestro y donde aparecieron grietas en los suelos de algún bajo.
«La red de saneamiento ha quedado calcinada e Iberdrola trabaja para sustituir la línea de alta tensión que abastece al edificio», explicó el alcalde, Javier Cruz, que capitaneó el realojo de los afectados. «Al menos 12 familias deberán trasladarse a un hotel o con sus parientes hasta que restablezcamos todos los servicios», adelantó. La Ertzaintza ha abierto una investigación para esclarecer las causas del siniestro. Fuentes policiales advirtieron de que será «complicado determinar el origen de las llamas, ya que el fuego ha arrasado con todo».