El Correo Digital
Lunes, 9 de enero de 2006
 Webmail     Alertas    Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
BILBAO BASKET
 
EDICIÓN IMPRESA
 
DEMOLEDOR. Weis se enceló con la canasta manresana y firmó 17 puntos, con tres mates incluidos. / FOTOS: BORJA AGUDO E IGNACIO PÉREZ
Bilbao Basket
Cuando un equipo apunta como única incomodidad ser el autor de la primera canasta del partido demuestra que ha sido barrido de la pista. Es lo que hizo ayer el Lagun Aro con un Ricoh Manresa descompuesto antes de tiempo. Le fulminó merced al mejor juego de ataque rojillo visto durante la temporada, fluido, con muchas alternativas interiores que favorecieron que Fred Weis, Richard Scott y Marko Banic crecieran en estadísticas, méritos y autoestima. Lo del francés no tiene nombre. Es, simplemente, una bendición. Es el sheriff del condado en la pintura y ha alcanzado ese estado de felicidad en la que denota que disfruta con lo que hace como si jugara sus primeros minutos como profesional.
 
ANÁLISIS
 

Vocento