El País Vasco perdió de nuevo posiciones el año pasado con respecto al conjunto de España en materia de afiliación a la Seguridad Social. Durante el recién finalizado ejercicio le cupo el triste privilegio de ocupar la última posición en el ránking de crecimiento de cotizantes entre las comunidades autónomas, con un alza del 3,12%, frente a la media nacional del 5,79%, según datos correspondientes al 31 de diciembre.
Llueve sobre mojado en este capítulo, que refleja con bastante exactitud la evolución del empleo, ya que en la última década Euskadi nunca ha podido superar el promedio de aumento registrado por España. En ese periodo, la diferencia acumulada ha sido de once puntos -44,9% frente al 33,9% de alza en afiliados-, una brecha que tiende a agrandarse a medida que pasan los años. En 2004 era 8,9 puntos.
De haber incrementado el número de cotizantes al mismo ritmo que el resto de España, el País Vasco habría rebasado ya los 985.000 afiliados. Sin embargo, cerró el pasado ejercicio con una media anual de 910.200.
El mercado laboral vasco presenta luces y sombras con respecto al español. En el lado positivo, sus trabajadores se benefician de los mejores salarios, junto con los de Madrid; tienen la jornada laboral más baja y el nivel de paro más reducido, con tasas situadas en torno al 5%, consideradas como pleno empleo por los expertos. En el negativo, además de un crecimiento mucho menos vigoroso del empleo, éste presenta una alta temporalidad, que afecta a más de un tercio los trabajadores, claramente por encima de otras comunidades autónomas con similar estructura productiva e incluso superior a la media nacional.
En cuanto a la afiliación a la Seguridad Social, Vizcaya fue el territorio histórico que tuvo el mejor comportamiento el pasado año, con un incremento del 3,45%. Por el contrario, Guipúzcoa presentó el peor balance con un aumento del 2,77%, mientras que Álava se situaba en el 2,82%; en ambos casos, menos de la mitad de la mejora registrada en toda España.
Año de inmigrantes
La evolución estuvo condicionada por la regularización de inmigrantes puesta en marcha por el Gobierno en el primer trimestre, que contribuyó de manera definitiva al incremento de cotizantes. En los últimos doce meses -con cifras a 31 de diciembre- los asociados al sistema se elevaron en más de 994.000, de los que casi 657.000 procedían de otros países.
Ese proceso apenas sirvió para reducir la desventaja de Euskadi con respecto al conjunto de España. Los últimos datos conocidos, que corresponden al pasado noviembre, revelan que mientras en el País Vasco los 37.692 inmigrantes representaban el 4,05% de la afiliación, en España, los 1,733 millones existentes entonces suponían el 9,48%. Once meses antes, cuando aún no había comenzado esas cifras eran, respectivamente de 23.399 y de 1,077 millones -2,5% y 6,3% del total-. El crecimiento del número de extranjeros fue superior en la comunidad autónoma, con un 68%, frente al 61% registrado en el conjunto del país.
En el año por excelencia de la afiliación de inmigrantes, Vizcaya fue el territorio histórico que mostró un mayor dinamismo en este apartado al haber casi duplicado en once meses el número de cotizantes a la Seguridad Social procedentes de otros países. Pasó de los 8.760 del 31 de diciembre de 2004 a los 16.942 del 30 de noviembre último (+93,4%). Los crecimientos en Guipúzcoa y Álava fueron del 59,9% y del 43,7%, respectivamente.