La economía mundial mejoró el pasado año, a pesar del espectacular encarecimiento del petróleo, y crecerá al mismo ritmo o lo acelerará en el actual, según concluyó ayer el Grupo de los Diez (G-10), formado por los bancos centrales de las principales potencias. Después de que el cónclave analizara la situación en la ciudad suiza de Basilea, su portavoz y presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, subrayó que existe un «entorno muy positivo» para fortalecer la expansión en el conjunto del planeta.
Pese a ello, el G-10 huyó de cualquier atisbo de triunfalismo y se mostró cauteloso sobre la previsible evolución a corto plazo, aunque el «sentimiento general» que traslució en el encuentro fue optimista. Trichet hizo hincapié en que la economía mundial ha ofrecido una notable resistencia al alza del crudo, que se disparó alrededor de un 45% el último ejercicio.
El crudo, un peligro
El comportamiento del 'oro negro' es uno de los riesgos que le acechan, coincidieron las autoridades monetarias, que confían en que su precio se mantenga en los niveles actuales: el barril de Brent, la referencia en Europa, superaba ayer los 62 dólares y se ha revalorizado en más de cuatro en lo que va de enero. La recuperación que se vislumbra en los principales indicadores de coyuntura se frustrará si el petróleo vuelve a encarecerse de forma notable durante el presente año, según el grupo.
El máximo responsable del BCE se felicitó de que, a pesar de ese alza, la inflación mundial se mantuvo baja en 2005. Trichet subrayó que, a diferencia de otras ocasiones, el G-10 no percibió el proteccionismo como uno de los peligros actuales para la economía, si bien «es esencial evitar este fenómeno a medio plazo».
Con respecto a los tipos de interés, aseguró que se mantienen a una cota real y nominal «muy baja», aunque hayan crecido en los últimos meses. El BCE celebrará el jueves su reunión mensual. Los observadores coinciden en que mantendrá el precio del dinero en el 2,25%.
Además, destacó el crecimiento de las inversiones globales, que se recuperan en comparación con años anteriores, y recalcó que el sector corporativo «está siendo muy activo» en este sentido.