El Gobierno iraní anunció ayer que retiraría los precintos de los centros de investigación nuclear, bajo supervisión de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), según la agencia nacional de noticias, IRNA. La agencia, que cita a un portavoz del Gobierno de Teherán, insistió en que «estas actividades no están prohibidas, y que habían sido suspendidas de forma voluntaria por Irán».
También señaló que la reanudación de la investigación nuclear se realizará en presencia de un representante de la AIEA, que llegó al país el pasado fin de semana.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Hamid Reza Asefi, defendió esas actividades al subrayar que la investigación es un derecho que la República Islámica comparte con los otros países signatarios del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), y que «Occidente no debe utilizarlo con una segunda intención».
Irán suspendió la investigación atómica hace dos años y medio, cuando gobernaban los moderados en Teherán, como gesto de buena voluntad en las negociaciones con la comunidad internacional acerca de su controvertido programa nuclear.
EE UU acusa al régimen de los ayatolás de ocultar un programa para la adquisición de un arsenal de armas nucleares y presiona para que la polémica traspase el ámbito de la AIEA y llegue al Consejo de Seguridad de la ONU, organismo que tiene potestad para sancionar.
El representante de la AIEA en Nueva York, Gustavo Zlauvinen, indicó que la agencia necesita «una mayor clarificación» sobre la decisión iraní de reanudar su programa nuclear. Zlauvinen señaló que aunque el organismo recibió ayer dos notas oficiales del Gobierno de Irán al respecto, por el momento no se ha confirmado que las actividades de enriquecimiento de uranio hayan recomenzado en ese país.
«Tenemos a nuestros inspectores en el terreno, incluyendo en lo que sería la futura planta de enriquecimiento de uranio, en Natanz, y por los conocimiento que tenemos hasta el momento, los sellos de la AIEA todavía no han sido rotos», explicó el representante del organismo internacional
Por su parte, la presidencia austríaca de la UE mostró su «preocupación» por la intención de Irán de reanudar la investigación nuclear y no descartó aplicar sanciones contra Teherán en el futuro, aunque reconoció que «todavía no ha llegado el momento» para considerar medidas de ese tipo.
Última opción
«Estamos muy preocupados por la tendencia de la política iraní», aseguró el canciller austríaco, Wolfgang Schüssel, en rueda de prensa, en la primera jornada de trabajo de la presidencia austríaca de la UE con los miembros de la Comisión Europea. Schüssel aseguró que «la posibilidad de sanciones siempre existe, aunque esa debería ser la última opción» dentro del litigio entre la comunidad internacional y ese país por el programa nuclear iraní.
La reacción israelí fue más contundente. El jefe de Estado Mayor judío, el general Dan Halutzte, advirtió que Irán «camina al borde de un precipicio y si no se cuida puede caer». La presión internacional sobre Teherán demuestra que «el problema no es sólo de Israel», agregó en rueda de prensa.