DE CUANDO EN CUANDO OLMO Se han formulado diversas teorías sobre la forma en que ocurrirá el fin del mundo, cuando a nuestro planeta le llegue su hora, que aunque de vida muy longeva, los expertos consideran que es tan mortal como sus habitantes. Pero entre las diferentes causas de extinción que he podido leer a lo largo de mi vida hay una que me llamó la atención y que a primera vista podría tomarse por una broma.
En algún sitio leí esa teoría formulada por un señor que aseguraba que el fin del mundo podría producirse en cualquier momento y no por estallido de la guerra nuclear con bombas de hidrógeno en estado salvaje capaz de pulverizar el planeta con todos sus filisteos, sino de forma mucho más pacífica pero más devastadora. El fin del mundo -decía aquel experto- se producirá el día en que por algún fenómeno eléctrico, electrónico o de cualquier otro tipo, dejen de funcionar todos los ordenadores que hay en nuestro planeta que, según un cálculo aproximado, son más numerosos que los insectos. (Punto y aparte para que respire mi amigo Gonzalo, que sufre disnea).
Todas estas consideraciones se me ocurrieron hace unos días cuando fui a última hora a hacer una gestión urgente al banco. No se trataba de una operación de mucho dinero, sino de algo de lo que me acordé a última hora. Acudí al banco y surgió el problema: Tenían una avería y todos los ordenadores de la entidad estaban parados. No había forma posible de hacer nada y me tuve que jorobar. Y mientras salía chasqueado y contrariado, me acordé de pronto de la predicción de aquel experto sobre el fin del mundo.
No me parece un chiste su teoría. Piense un poco sobre ello, amigo lector. Intente imaginarse el caos mundial que se originaría si de pronto, por una causa de tipo electrónico-telúrica, se parasen definitivamente todos los ordenadores de los cinco continentes. Yo he intentado hacerme una idea, pero con mis cortos conocimientos del tema no he podido llegar muy lejos. Sin embargo, en este mundo donde hasta los castañeros funcionan con ordenador, me imagino toda la banca paralizada, paralizada la Bolsa, paralizada la industria y el comercio, paralizados los transportes...¿Se imaginan el caos? Inténtelo, amigo lector, porque no deja de ser interesante y aleccionador.