Después de cinco sesiones consecutivas de ganancias, la Bolsa española sufrió un importante tropiezo. Tras el fuerte comienzo de ejercicio, y con la excusa de los malos resultados de la compañía estadounidense Alcoa, los inversores apostaron claramente por recoger beneficios. El Ibex-35 cedía un 0,84% para marcar un último cambio en 10.869,9 puntos. La mayor caída correspondía a Red Eléctrica, con un descenso del 2,28%. Sin embargo, fue el mal comportamiento de los grandes valores el que arrastró al índice selectivo al terreno de las pérdidas. Destacaba la caída del 0,91% de Telefónica, que ayer recibía el visto bueno de la la Comisión Europea a la compra de la operadora británica O2, aunque con la condición de cumplir su compromiso de abandonar la alianza de operadores Freemove. La operadora comunicaba por la mañana que prevé generar un cash-flow de 36.000 millones de euros hasta 2008, que le permita hacer frente al fuerte incremento de su deuda financiera derivado de esta compra.
FCC anunció que se ha hecho, a través de su filial Aqualia, con un contrato para gestionar el ciclo integral del agua en la provincia italiana de Caltanisseta, por 30 años y con una cartera de negocio de 1.600 millones de euros. La subsidiaria de la empresa española, que participa en el consorcio ganador con un 51%, tendrá que invertir 243 millones de euros. Los títulos de FCC cerraban con una pérdida del 0,81%.