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Miércoles, 11 de enero de 2006
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Los médicos creen que Sharon ya no corre un peligro de muerte inminente
Mueve su mano izquierda, pero aún no se puede afirmar si su capacidad cognitiva se ha visto afectada
Una israelí toca un cartel en el que se desea la pronta recuperación de Ariel Sharon. / EFE
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Los médicos que atienden a Ariel Sharon se mostraron ayer prudentes pero optimistas y certificaron nuevas señales de mejoría en el estado del primer ministro israelí, que continúa despertando del coma profundo al que fue inducido el pasado miércoles tras sufrir un infarto y un derrame cerebral.

Por primera vez desde el miércoles pasado, los médicos se atrevieron a decir que la vida de Sharon no corre un peligro inmediato y resaltaron la ausencia de infecciones. «Metafóricamente hablando, nos hemos alejado cinco metros del borde del precipicio», dijo el doctor Weiss.

Una de las señales más positivas apreciada en las últimas horas es un ligero movimiento en la mano izquierda del paciente, algo significativo si se tiene en cuenta que el infarto y el derrame se produjeron en el lado derecho del cerebro, y en esa misma zona fue intervenido en tres ocasiones.

Los especialistas, sin embargo, insistieron en que se ha de mantener una actitud de cautela puesto que todavía es pronto para evaluar los daños cognitivos que ha sufrido, es decir la incidencia del infarto, el derrame y las tres intervenciones en su capacidad de hablar, razonar o recordar.

El lunes, primer día en que se le rebajó la dosis de anestesia, Sharon movió suavemente la mano y la pierna derechas en respuesta a estímulos de dolor. Estos fueron ayer más frecuentes y «enérgicos» y a ellos se sumó un «ligero movimiento» de la mano izquierda. «Son cambios neurológicos que muestran una ligera mejoría en el funcionamiento del cerebro», explicó el doctor Shlomo Mor Yosef, director general del hospital Hadasa Ein Karem de Jerusalén.

Las próximas horas

Durante las próximas horas se continuarán reduciendo las dosis de anestesia que recibe el ilustre paciente, de 77 años, y paulatinamente será posible determinar con mayor precisión su funcionamiento cerebral, especialmente en el aspecto cognitivo que es el que ahora mismo más preocupa a los especialistas. «Existe mejoría pero todavía no podemos saber hasta qué extremo las habrá cognitivas. Hay drogas que nos impiden ver las mejorías», explicó el doctor Yoram Weiss, uno de los tres anestesistas que lo atienden.

Otro doctor, Charles Weisman, dijo que en la sala donde se encuentra Sharon se ha puesto música de Mozart, su músico preferido, al objeto de estimularle, y que su presión sanguínea subió cuando sus hijos le hablaron, lo que también es una señal positiva.

Todo el país está pendiente de la evolución de Sharon. Los médicos deberán determinar en algún momento si el paciente es capaz de volver a la vida normal y continuar ejerciendo las funciones de primer ministro sin impedimentos significativos. Si determinan que sufre daños irreversibles, tendrán que informar inmediatamente al asesor jurídico del Gobierno, Menahem Mazuz, quien comunicará al Ejecutivo que debe elegir a un nuevo primer ministro.

En este caso lo más probable es que el actual jefe de Gobierno en funciones, Ehud Olmert, de 60 años y del partido Kadima, sea elegido como sustituto de Sharon hasta las elecciones que se han convocado para finales de marzo. Fuentes médicas que anoche citó el diario 'Haaretz' señalaron que los médicos del Hadasa supieron el 18 diciembre que sufría una enfermedad cerebral incompatible con anticoagulantes y que, a pesar, de ello se le prescribieron, lo que pudo provocar la hemorragia cerebral del 4 de enero.

El director del hospital Hadasa declinó hacer comentarios sobre las críticas que han formulado especialistas de otros centros médicos al tratamiento que ha recibido Ariel Sharon.



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