La selección angoleña de fútbol vive un momento mágico. Su histórico pase a la fase final del Mundial de Alemania -donde se medirá a Irán, Portugal y México- es el plato fuerte de un año en el que los 'palancas negras' aspiran a todo en la Copa de África. Estas dos citas internacionales marcan el calendario de 2006 para el combinado que dirige Oliveira Goncalves y pueden ser la puerta hacia un sueño increíble para Marcio Marga Benvindo, un joven delantero del Lutxana al que el seleccionador tiene en su agenda desde hace tiempo.
Ayer, el técnico angoleño se desplazó hasta Barakaldo para «conocerle en persona y ver de primera mano su nivel de juego». El seleccionador africano, espectador de excepción en el entrenamiento del conjunto que dirige Xigor Argoitia, confirmó la posibilidad de llevar convocado al jugador del Lutxana si «demuestra aptitudes para formar parte del combinado nacional».
Oliveira Goncalves, que se encuentra preparando la Copa de África con el resto del equipo en Málaga desde hace dos semanas, explicó que no se plantea contar con Marcio para este campeonato porque ya están inscritos los 23 jugadores que defenderán la elástica angoleña en Egipto. Sin embargo, no descarta su incorporación al combinado absoluto hacia mayo. Todo lo contrario, «si me convence ahora, tendrá la ocasión de ganarse una plaza para Alemania, donde intentaremos estar a la altura de las circunstancias a pesar de ser debutantes en la competición».
Ante esta posibilidad, el jugador del Lutxana, de tan sólo 22 años, admite sentirse «como en una nube». «No me puedo creer que estén interesados de verdad en mí», asegura el ariete angoleño nacido en la provincia de Balza-Congo, que seis años atrás abandonó su país de origen con la esperanza de llegar a jugar en la Primera División de alguna liga europea.
«Pensé que dejar Angola me alejaría de esta oportunidad, pero ahora que se ha presentado voy a poner todo lo que tengo para lograr este sueño», desvela Marcio, quien tras su llegada a España recaló en el Santutxu. Allí se fue formando durante tres años hasta llegar al mayor. El año pasado cambió de aires y llegó a Lutxana, donde ahora aspira a conseguir el ascenso a Tercera. Pero no tiene prisa. Es consciente de lo mucho que le queda por aprender y de que «el trabajo duro es la única forma» de lograr sus metas.