El amor propio obliga al Athletic a buscar una proeza en el Santiago Bernabéu. La preocupante situación liguera en la que se encuentra ha ensombrecido, hasta dejar en un segundo plano, la eliminatoria de Copa ante el Real Madrid. Nadie lo quiere reconocer abiertamente, pero la mente del conjunto bilbaíno está más centrada en el encuentro del próximo domingo ante el Barcelona que en el choque copero de hoy (21.00 horas, PPV). Sin embargo, el orgullo del conjunto rojiblanco, unido a la brillante historia que le ha acompañado en este torneo, le obliga a afrontar el partido de los octavos de final con la máxima ambición. Todo para tratar de derrotar a un Madrid que, separado del Barcelona en Liga por trece puntos, no puede permitirse otra temporada sin títulos.
No importa que se llegue al Bernabéu con un gol de desventaja. Tampoco importa que el conjunto vizcaíno haya perdido sus últimos tres partidos oficiales (dos de Liga y uno de Copa). El Athletic siempre responde, al menos con entusiasmo y entrega, cuando llega el momento de disputar la competición que más trofeos ha reportado a su palmarés. Javier Clemente reconoce que la prioridad debe ser el torneo de la regularidad. Sabe que la permanencia en Primera División es más importante que una destacada actuación en la Copa. Pero, sin embargo, se siente obligado, por lo menos, a firmar un papel digno en el estadio merengue.
Vuelve Gurpegui
Por eso, Clemente ha preparado para hoy un 'once' inicial que no diferirá mucho del que perdió hace cuatro días ante el Deportivo en San Mamés. Presumiblemente, de cara a Barcelona, dará descanso a algunos de los pesos pesados de su plantilla. Pero no a todos. El preparador rojiblanco ha dejado fuera de la convocatoria por decisión técnica a Guerrero y Urzaiz. Tampoco han viajado Yeste, que no se ha recuperado totalmente de su distensión de cadera, y Prieto, al que el técnico ha preferido dejar en Bilbao para no precipitarse con la recuperación de la lesión muscular que sufrió hace tres semanas. Además, todo apunta a que el ex seleccionador reservará a Etxeberria, que desplazará a Iraola hasta el puesto de interior derecho, y a Orbaiz, que puede propiciar la inclusión de Endika Bordas en el centro del campo.
Pero, no obstante, Clemente, que recupera a Gurpegui, sancionado ante el cuadro gallego, sustentará el juego de su equipo en el mismo bloque de jugadores.
La situación del Real Madrid es diametralmente opuesta a la del Athletic. Separado del Barcelona por 13 puntos, López Caro es consciente de que el conjunto que preside Florentino Pérez no puede permitirse una nueva temporada sin sumar títulos. Por eso, con el máximo rival cada vez más lejos en la Liga, la Copa aparece como una buena oportunidad para sumar un título que no se puede dejar escapar. Así lo ha demostrado el técnico al concentrar a sus jugadores, por primera vez desde que se hizo cargo del equipo, antes de un partido que se disputa en el Santiago Bernabéu.
Y es que el entrenador del Madrid da máxima importancia a la eliminatoria de Copa. No quiere que sus jugadores se relajen y acabe ocurriendo lo mismo que el año pasado, cuando el Valladolid -en el que jugaba Aritz Aduriz- dio la campanada en el Bernabéu a pesar de que no traía un buen resultado del choque de ida. Por eso, y aunque faltarán Raúl y Ronaldo, su delantera titular, alineará el mejor equipo posible para tratar de superar la eliminatoria. Además, el técnico tampoco podrá contar con los defensas Jonathan Woodgate, Paco Pavón y Roberto Carlos, con lesiones menores, ni con Antonio Cassano. El preparador prefiere esperar, por lo menos, hasta el domingo, ante el Sevilla, para hacer debutar al flamante fichaje del Madrid.
De esta forma, el 'once' inicial merengue tendrá un aspecto muy similar al que jugó en San Mamés. La reubicación de Iván Helguera en el centro del campo, como ya ocurrió ante el Villarreal, aparece como la principal novedad del Real Madrid.