Los responsables de la asociación de vecinos de Basurto se reunieron ayer con el diputado de Obras Públicas y Transportes y la concejala de Circulación de Bilbao, ocho días después del atropello que costó la vida a dos hermanos de cuatro y siete años en la avenida Montevideo. Los residentes recibieron información sobre la instalación de semáforos y bandas sonoras en la zona y reprocharon a los responsables institucionales su tardanza. «Tenían que haberlo hecho antes. No hay justificación para que hayan pasado cinco años desde que se aprobó la petición en el consejo de distrito», enfatizó el secretario de la entidad, Javier Muñoz.
El colectivo puso sobre la mesa la necesidad de intervenir «en otros muchos 'puntos negros'» del barrio para evitar que las soluciones vuelvan a llegar tarde. Por ejemplo, en Sabino Arana 30, «un peatón empieza a cruzar en verde y se puede encontrar con el tranvía». El cruce de esta calle con la Avenida del Ferrocarril y el tramo situado frente a las torres de Etxezuri son otras zonas de riesgo. La agrupación presentará un informe con fotografías al Ayuntamiento, que se ha comprometido a crear un grupo de trabajo para abordar propuestas.
La reunión, a la que acudieron cinco representantes vecinales, se prolongó durante hora y media. Había muchas explicaciones que dar, y también muchos reproches. «Venimos dispuestos a escuchar», afirmó la concejala Ibone Bengoetxea a su llegada a la sede del encuentro. La responsable municipal reiteró que las instituciones «estaban trabajando» para mejorar la seguridad vial en la zona cuando se produjo el atropello, pero reconoció que «un hecho como éste hace que se aceleren» las gestiones. Ayer mismo, en horario nocturno, comenzaron las tareas para la instalación de semáforos en el cruce de Montevideo.
Comparecencias
Tanto Bengoetxea como el diputado Eusebio Melero darán explicaciones ante los grupos políticos este mes, probablemente el mismo día. PSE y PP han solicitado su comparecencia en el Ayuntamiento y las Juntas Generales. Los vecinos les pidieron «que asuman su responsabilidad. Y no vale decir que ellos no estaban cuando todo empezó. Un cargo público se tiene que ocupar de todos los problemas que arrastra su área», destacaron.
Pese a reafirmarse en sus críticas, no les pidieron directamente su dimisión. «Que hagan lo que tengan que hacer. Si se lo pide la oposición, está en su derecho», comentaron. En cuanto a la posibilidad de iniciar acciones legales contra las instituciones, dejaron la iniciativa en manos de la familia. «Vamos a respaldarles en todo lo que ellos decidan. Si eligen seguir esa vía, tendrán toda nuestra documentación, nuestro esfuerzo y nuestro cariño».
El recuerdo de la familia de Oihane y Aitor estuvo muy presente en el encuentro. «Lo más importante es estar a su disposición», reiteraron. Los vecinos plantearon a las instituciones que les ofrezcan apoyo psicológico. Hasta ahora no ha habido un contacto directo y la agrupación se mostró dispuesta a actuar como mediador. «Pensamos que nuestra llamada podría hacerles sentirse mal y queríamos evitar equivocarnos en un momento tan delicado», dijo Ibone Bengoetxea. «Hemos pedido a la asociación que les transmita su disposición a ayudarles en todo aquello que necesiten». La concejala y el diputado se disculparon por el comunicado que difundieron al día siguiente del atropello, en el que decían que «aunque se instalen semáforos, seguirá habiendo accidentes» y que muchos interpretaron como un intento de eludir su responsabilidad.