El Banco Central Europeo (BCE) decidió ayer mantener los tipos de interés en el 2,25%, después de que el pasado 1 de diciembre aprobara la primera subida del precio del dinero en cinco años. No obstante, el presidente de la institución, Jean Claude Trichet, preparó el terreno para un nuevo incremento al alertar sobre la existencia de «riesgos al alza» para la estabilidad de la inflación a medio plazo.
La reunión del consejo de gobierno del BCE fue la primera del año y se esperaba con gran expectación ante la posibilidad de que Trichet diera pistas sobre cuándo volverá a elevar los tipos. El economista francés, sin embargo, se mostró esquivo, aunque sí señaló que el banco central «seguirá observando muy de cerca todos los desarrollos relacionados con los riesgos para la estabilidad de precios».
En esta misma línea, Trichet apuntó que el mercado recibió de forma positiva la subida del precio del dinero del pasado 1 de diciembre. «Todos saben que nosotros actuaremos si es necesario. Lo hemos demostrado recientemente y esto ha sido entendido muy bien por los observadores y por los mercados», afirmó.
Previsiones
Sus declaraciones fueron interpretadas en Fráncfort como un anuncio anticipado de un nuevo aumento de los tipos. «No tiene prisa por hacerlo, pero lo más probable es que lo haga en marzo», apuntó Jörg Krämer, economista del Hypo Vereinsbank.
El banquero también destacó que la política monetaria del BCE ha contribuido a un crecimiento económico sostenido en la zona euro y resaltó el importante papel desempeñado por la demanda interna en el tercer trimestre de 2005. «La expansión de la actividad mantuvo la dinámica del cuarto trimestre», apuntó Trichet, al pronosticar una estabilización en los primeros meses de 2006. «Todas las informaciones que tenemos desde diciembre confirman que estamos alcanzado un crecimiento paulatino», añadió.