El líder del Likud, Benjamín Netanyahu, retiró ayer a sus ministros del Gobierno israelí de Ariel Sharon, una decisión que ha desatado una nueva crisis interna en el ya de por sí desconcertado partido nacionalista. El ex primer ministro presentado las cartas de dimisión de tres de sus cuatro representantes ante la Secretaría del Ejecutivo, aunque la dimisión entrará en vigor transcurridas 48 horas laborables, es decir, el domingo.
Los titulares que dejan sus carteras son la de Educación, Limor Livnat; el de Agricultura, Israel Katz; y el de Salud, Dani Navé. Aún falta que presente su carta de dimisión el de Exteriores, Silván Shalom, que se negó a redactar la carta y lo hará hoy.
La decisión de Netanyahu de retirar a sus ministro del Ejecutivo «porque no podemos estar sentados con Kadima en la misma mesa», ha provocado una nueva crisis dentro del Likud, ya que los titulares de las carteras lo han considerado contraproducente.
Aplazamiento
Poco antes de que el primer ministro fuera hospitalizado, el pasado días 4, el Likud había tomado la decisión de abandonar el Gobierno, pero a raíz de la situación de emergencia su máximo dirigente anunció que sus ministros permanecerían en el Ejecutivo hasta las elecciones. El miércoles volvió a cambiar de opinión y Shalom lo ha considerado una falta de responsabilidad nacional, además de quejarse del individualismo con el que el nuevo dirigente del partido resuelve por todos.
Tras estas dimisiones, el primer ministro en funciones, Ehud Olmert, se quedará con un Gobierno de sólo seis ministros, todos ellos de Kadima, por lo que deberá buscar sustitutos interinos hasta las elecciones generales del 28 de marzo.
Los cuatro representantes del Likud dimisionarios creen que su salida del Gobierno es una maniobra de Netanyahu, que renunció a la cartera de Finanzas el pasado 7 de agosto en protesta por la retirada de la franja de Gaza, y que aspira a llegar a los comicios como jefe de la oposición. «La suerte está echada y respeto la decisión de Netanyahu de retirarse del Gobierno. No obstante, el último tiempo tengo reservas sobre (su liderazgo), aunque no las daré a conocer para no hacer daño al Likud», dijo Navé.