La presidenta del PP en el País Vasco, María San Gil, denunció ayer que se exhibe el anagrama de ETA en los carteles en los que Batasuna anuncia el congreso que llevará a cabo el próximo día 21 en el BEC, ante lo que preguntó a José Luis Rodríguez Zapatero «qué va ha hacer» ante «esta chulería». La líder popular instó al delegado de Gobierno en Euskadi, Paulino Luesma, y al consejero de Interior, Javier Balza, a que prohíban este acto.
En una rueda de prensa celebrada en San Sebastián, San Gil recalcó que «ETA-Batasuna se siente absolutamente crecida y que hay una impunidad absoluta hacia sus acciones». «Que se atreva a poner el logotipo, la serpiente de ETA, en todas las calles del País Vasco evidencia que perciben y notan la debilidad del Estado de Derecho», insistió San Gil, quien añadió que esto evidencia que ETA y Batasuna «son lo mismo».
«No hemos llegado al año 2006 con todo lo que hemos sufrido para que ahora de repente vuelvan a sentirse completamente envalentonados porque perciben que el presidente del Gobierno no tiene la firmeza suficiente para defender lo que muchos seguimos defendiendo día a día, que es la libertad, la convivencia y que no nos ganen los terroristas», manifestó.
Por su parte, el secretario general del PP, Ángel Acebes, sostuvo que la palabras de Zapatero sobre lo «restrictiva» que es la Ley de Partidos, suponen «un anticipo del precio político que reclama ETA».
Además, el secretario de libertades públicas de los populares, Ignacio Astarloa, precisó que la disolución de un partido significa «su muerte civil» y que, por tanto, deja de tener derechos, incluido el de reunión.