El Dakar de este año se ha cobrado su segunda víctima. Un niño falleció durante la etapa de ayer después de ser atropellado por un automóvil. El accidente se produjo en torno a las 10 de la mañana a unos seis kilómetros del pueblo de Kurahoye, 25 kilómetros después de la salida de la 13ª etapa disputada entre Labé (Guinea) y Tambacounda (Senegal). «Un niño de unos 10 años, Bubacar Diallo, que había ido con sus padres a ver pasar el rally, fue atropellado por el vehículo número 420 de la categoría de automóviles cuando cruzaba la carretera», explicó la organización del Dakar.
«El niño, que fue inmediatamente atendido por los equipos médicos del rally, desgraciadamente falleció cuando era trasladado en helicóptero a Labé», añadió la dirección del rally en un comunicado. El vehículo en cuestión, un Oscar 4x4 conducido por los letones Maris Saukans, de 36 años, y Andris Dambis, de 47, ocupaba la 14ª posición en la clasificación general antes de la etapa de ayer.
El accidente tuvo lugar a las afueras del pueblo, en una subida en la que el vehículo circulaba en solitario a unos 130 kilómetros por hora y no tenía problemas de visibilidad causados por el polvo. Según los testigos, el niño intentó cruzar para reunirse con su madre y Saukans y Dambis se detuvieron a unos 200 metros del lugar del impacto.
Justo detrás de ellos llegó un vehículo del equipo médico, que intervino de inmediato. Quince minutos después se encontraban en el lugar de los hechos tres helicópteros. El niño aún estaba vivo cuando fue subido a uno de ellos.
Advertencias
Según un militar presente, había un contingente en las cercanías desde las cuatro de la madrugada, con órdenes de controlar a la muchedumbre congregada. Un responsable local contó que no se hablaba de otra cosa desde hacía días y que las autoridades habían advertido a los padres de los riesgos que corrían en especial los menores.
La muerte se une a la del motorista australiano Andy Caldecott (KTM), que falleció al sufrir una caída en la novena etapa.