A eso de las 20.00 horas del jueves, Javier Clemente sorprendió a todo el mundo con su alineación titular: la entrada de Endika Bordas, la vuelta de Carlos Gurpegui al puesto de central... Sin embargo, lo que más llamó la atención para el duelo del Bernabéu fue la inclusión de Iñaki Lafuente en el 'once' inicial. El debate de la portería del Athletic, que está tomando tintes de eterno debido a que se remonta a la marcha de Zubizarreta allá por el verano de 1986, se vuelve a abrir cuando parecía que Dani Aranzubia se había adueñado del puesto.
De hecho, cuando llegó Clemente desterró las tradicionales rotaciones. El que juegue en Liga lo hará en Copa, expuso. Pero cambiar había sido la tónica habitual: Aranzubia en la Liga y Lafuente en el torneo más querido por la afición bilbaína. Este patrón se seguía, salvo percances en forma de lesiones o sanciones, desde mediados de la segunda temporada de Heynckes en el banquillo rojiblanco (2002-03). Hasta el jueves.
Vestido de negro, su color favorito, Lafuente degustó el 'dulce' sabor de la titularidad en un partido oficial. No lo hacía desde el 20 de octubre de 2005. En Irún, en Copa, la competición donde encontraba su hueco desde que el 15 de diciembre de 2002, Aranzubia, que había debutado en junio de 2001, le 'robó' el puesto liguero. A partir de ahí, Lafuente sólo ha vuelto a gozar de cuatro partidos en Liga.
Fue hace dos temporadas, en el estreno de Valverde. Pero todas tienen una explicación objetiva. Tres, por percances de su compañero: una sanción federativa y, por un golpe del riojano en el vasto interno del muslo, jugó dos encuentros. El otro, la última jornada con la clasificación para la UEFA decidida. Y se acabó. La campaña pasada estuvo inédito en Liga y sólo la Copa y la UEFA le dejaron demostrar su nivel.
Veinte temporadas
Y ahora parece que también la competición de la regularidad será su escaparate. Al menos, así lo insinuó Clemente: «No lo cambio para que juegue un rato».
Pero eso de participar durante pequeños lapsos es una rutina en el Athletic desde la salida de Zubizarreta. En veinte temporadas, ocho porteros han desfilado bajo el larguero de la meta bilbaína. El primero, Biurrun, lo hizo con relativo éxito: cuatro campañas a 36 partidos de media.
Después llegó el turno para el suplente Iru, que luchó con Kike. A excepción del primer ejercicio (1990-91), en el resto se repartían los minutos. Hasta que aterrizó Heynckes y confió en Valencia. Aunque no tuvo rival, siempre fue discutido por su escasa estatura. No cumplía los cánones. A su sombra seguía Kike, estuvo Aizkorreta y también vivió Imanol Etxeberria, que gozó dos temporadas (1997-98, 1998-99) de máximo rendimiento.
Luego surgió Lafuente y, poco más tarde, Aranzubia. Tras dos campañas, el meta riojano se hizo con un hueco en el 'once'. Ahora, el internacional parece que se quedará en el banquillo y el de Retuerto regresará a la portería, un puesto que, otra vez, no tiene dueño fijo.