Cascos azules españoles destacados en Haití dispararon el jueves contra una turba furiosa que, armada de piedras y palos, protestaba por la muerte de 24 compatriotas asfixiados dentro del camión en el que pretendían cruzar ilegalmente a la República Dominicana. Los soldados «se vieron obligados» a actuar, indicaron ayer desde la oficina de información de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah).
El Gobierno español admitió que los militares estuvieron involucrados en «un incidente con civiles» y que el único fallecido del que tienen información cayó por las balas de un policía de migración de Haití. «Las tropas españolas dispararon al aire como medida disuasoria y sin causar heridos», informó un portavoz gubernamental en Madrid
Sin embargo, autoridades locales señalan que hubo dos muertos y al menos siete heridos, entre ellos tres soldados de la ONU. La Minustah, por su parte, indicó que no tenían conocimiento de que los militares fueran responsables de los decesos, y precisaron que no había heridos entre la tropa española.
Ayer, de nuevo, grupos de personas quemaron neumáticos, levantaron barricadas y atacaron a pedradas una tanqueta de Naciones Unidas en la localidad de Ouanaminthe, donde tuvieron lugar las protestas de haitianos que reclaman una profunda investigación para aclarar la muerte de sus compatriotas indocumentados. El Gobierno dominicano intentó repatriar los cuerpos pero ante las protestas en la frontera optaron por enterrarlos en una fosa común en Dajabón. El jefe de Inteligencia del Ejercito dominicano, César Concepción, prometio que si hay militares involucrados «serán sancionados sin importar su rango».
Reunión de urgencia
Muchos haitianos intentan escapar de la violencia que impera en su país, el más pobre de América Latina, penetrando ilegalmente en el vecino país con el que comparten la isla de La Española. En esta ocasión, unas 60 personas viajaban en el camión que los cruzó al otro lado.
Después de que en marzo del 2004 una revuelta puso fin al Gobierno de Jean Bertrand Aristide, una fuerza multinacional (España, Brasil, Argentina, Chile, Parauay y Perú) bajo bandera de la ONU ha intentado, con muy poco éxito, mantener el orden hasta que, si no se vuelven a posponer, el 7 de febrero se celebren elecciones generales.
Ante la gravedad de la situación, el Gobierno argentino anunció ayer que los siete países que participan en la misión de la ONU celebrarán el lunes en Buenos Aires una «reunión de urgencia» para tratar de la situación en la nación caribeña.
El objetivo de la reunión «consistirá en abordar cuestiones que atañen a la necesidad del cumplimiento del calendario electoral» en Haití, a cuyo gobierno provisional le han pedido mantener la fecha prevista para los comicios presidenciales y legislativos en el país. En este sentido, señaló que las naciones latinoamericanas «con presencia efectiva» en la Misión de la ONU para la Estabilización de Haití buscan «coordinar posiciones y actividades en los ámbitos de su competencia».