El Gobierno no quiere modificar la Ley de Partidos, aunque José Luis Rodríguez Zapatero considere que se trata de una norma «muy restrictiva» que dificulta el derecho de reunión y manifestación de los miembros de organizaciones ilegales. La vicepresidenta primera y ministra de la Presidencia aclaró que las críticas del presidente del Ejecutivo a la Ley de Partidos no anticipan ninguna modificación de la norma que impulsó el gabinete de José María Aznar y que en julio de 2002 aprobó el Congreso de los Diputados con el apoyo del PP y también del PSOE. Ese instrumento, un año después, permitió a la Justicia ilegalizar a Batasuna por considerar que es parte integrante de la banda terrorista ETA.
Fernández de la Vega explicó que, aunque la formación política que lidera Arnaldo Otegi ya «no existe como tal», su ilegalización no comporta «la suspensión, limitación o desaparición» del derecho de reunión y manifestación que tienen sus componentes, de acuerdo a la Constitución.
En manos de la Justicia
Fuentes gubernamentales aseguraron que Rodríguez Zapatero considera que la Ley de Partidos colisiona con el derecho fundamental de reunión en la convocatoria de la asamblea nacional de Batasuna del 21 de enero en Barakaldo. No obstante, el Ejecutivo ha dejado en manos de la Justicia la resolución de esta «controversia jurídica» y respetará su decisión.
Preguntada sobre la solicitud de prohibir el acto de Batasuna formulada por el alto comisionado del Gobierno para el apoyo a las víctimas del terrorismo, Fernández de la Vega considera que se trata de una petición «entendible y respetable», pero puntualizó que ni Gregorio Peces-Barba ni ningún otro miembro del Ejecutivo ha puesto en duda que el gabinete está cumpliendo sus funciones. Recalcó además que su objetivo no es sólo cumplir las normas, sino «hacer cumplirlas, especialmente en el ámbito del terrorismo» en el que, defendió, «hemos utilizado todo el peso de la ley».
El Gobierno no quiere expresar en público lo que en privado confiesan muchos de sus integrantes: Zapatero confía en que el día 21 la izquierda abertzale indique a ETA el camino que debe seguir para dejar a un lado sus actividades terroristas sin que parezca que la banda asume su derrota.
Sin embargo, la vicepresidenta primera trató de desvincular el acto convocado por Batasuna de las esperanzas de paz que desde hace un año el jefe del Ejecutivo conserva «intactas» y destacó que el gabinete socialista «va a seguir trabajando por que ese horizonte vaya hacia delante, se traduzca en hechos que puedan determinar que cuanto antes en este país podamos iniciar un proceso de paz». Fernández de la Vega reiteró que este proceso será «largo y difícil», pero confió en que «siga adelante» para que en 2006 se den más pasos de los que se dieron el pasado año.
Además, criticó la actitud del PP. A su juicio, los populares están tratando de «entorpecer y descalificar» al adversario político. «Desgraciadamente, el señor Rajoy ha sustituido el argumento por la descalificación y por el ruido y el respeto por el insulto», denunció.