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Sábado, 14 de enero de 2006
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POLÍTICA
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Rajoy cree que la «cesión ante ETA» de Zapatero es de una «cobardía sin límite»
Acusa al presidente de «liderar la rebelión» contra la Ley de Partidos El PP vasco reprocha al PSOE y a Balza que pongan «la alfombra roja» a Otegi
EN TOLEDO. Gallardón, Piqué, Arenas, Acebes, Rajoy, Zaplana y Mayor Oreja posan tras su reunión de 'maitines'. / EFE
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Las declaraciones del presidente del Gobierno sobre la Ley de Partidos y el derecho de reunión, en vísperas de la asamblea de Batasuna del próximo día 21, protagonizaron la segunda jornada de reflexión de los miembros de la cúpula del PP, reunida en Toledo desde el jueves. El líder de la oposición, Mariano Rajoy, acusó a José Luis Rodríguez Zapatero de «liderar la rebelión» contra la norma que él mismo votó, en una nueva «cesión a ETA» y «humillación» ante su brazo político, que demuestran, dijo, una «cobardía sin límites».

En estos 'maitines' extraordinarios, el PP acordó solicitar la comparecencia en el pleno del Congreso del jefe del Ejecutivo para que explique sus polémicas palabras. Rajoy pretende que Rodríguez Zapatero aclare su «inquietante actitud», diga «por qué ampara el incumplimiento de la ley» y si «está en contra de la Ley de Partidos». La Diputación Permanente de la Cámara Baja debatirá esta petición el próximo martes.

Para el líder de la oposición, las de Zapatero son las más «graves» y «sorprendentes» declaraciones pronunciadas por un presidente del Gobierno en España. «Superan los límites de lo razonable», añadió el líder popular, para quien suponen «un hecho sin precedentes en un país democrático y civilizado».

Después de que Rodríguez Zapatero calificase de «restrictiva» esta norma y defendiera el derecho de reunión en un encuentro con periodistas el pasado jueves, Rajoy cree que ya «no tiene autoridad moral para exigir a nadie el cumplimiento de la ley y de las sentencias de los jueces». Sin embargo, se mostró de acuerdo con el Alto Comisionado para las víctimas del terrorismo, Gregorio Peces-Barba, y anunció que, como él, el PP también instará a la Fiscalía a impedir la celebración de la asamblea de Batasuna.

El PP relaciona las palabras de Rodríguez Zapatero con su intención de permitir la celebración de la reunión del partido ilegalizado para, en un proceso de decisiones similares, llegar a negociar con la banda terrorista la situación de los presos y el derecho de autodeterminación del País Vasco. Por eso, Rajoy calificó su actitud de «acto de cobardía sin límites».

Esta «desfachatez» del presidente del Gobierno le parece al líder de la oposición muy perjudicial para la política exterior española porque Zapatero hizo estas declaraciones tras la recepción que ofreció el Rey al cuerpo diplomático, a la que asistieron representantes de países a los que España pidió su apoyo para incluir a Batasuna en las listas de la ONU y la UE de organizaciones terroristas.

Rajoy se quejó de que el Gobierno y el PSOE traten «mejor a Batasuna que al PP» y acusó a los socialistas vascos de criticar a los populares por pedir que se prohíba el acto político de la organización ilegalizada. «Tratan con más deferencia y respeto a Batasuna que al PP y eso es una indignidad», denunció.

Populares vascos

Similar mensaje lanzaron los populares vascos, que multiplicaron sus voces para denunciar lo que consideran un «escándalo» sin precedentes y una muestra de que tanto el Ejecutivo vasco como los socialistas pretenden «callar» al PP y favorecer la celebración del polémico acto de Batasuna en el BEC. Hasta el ex presidente del partido en Euskadi y hoy eurodiputado Carlos Iturgaiz, que se prodiga poco en comparecencias públicas, salió a la palestra para anunciar que denunciará la posible celebración de la asamblea ante el Parlamento de Estrasburgo la próxima semana, algo que los populares piensan reproducir en todas las instituciones donde están representados.

Iturgaiz acusó a los Ejecutivos de Madrid y de Vitoria de poner «una alfombra roja» a Arnaldo Otegi «para que vaya por esa senda hacia la tribuna del BEC» y fue extremadamente duro con ambos gobiernos. Las críticas al Gabinete Ibarretxe las personalizó en su consejero de Interior, Javier Balza, que había dejado la decisión final en manos de los jueces sin escatimar reproches a la estrategia de «tensionamiento» del PP. Iturgaiz le acusó de «disparar contra los partidarios de que se cumpla la ley» y de «poner en una diana» a su partido en vez de a «ETA-Batasuna».

A Zapatero «y sus acólitos» les advirtió de que si la formación ilegalizada llega a celebrar su asamblea gracias a la «inhibición» del Gobierno central se confirmará que el presidente «ha dado el primer paso para que ETA consiga sus aspiraciones pagándole un peaje político». «¿Se imaginan que el partido nazi celebrase un congreso en Alemania o Austria? Pues aquí los nazis de ETA-Batasuna van a hacerlo», remachó Iturgaiz.

La presidenta del PP vasco, María San Gil acusó directamente a Zapatero, en una entrevista en la 'Cadena Cope' de haber «legalizado de hecho» a Batasuna. Éste sería, dijo, el primer «movimiento de ficha» del presidente en la «clarísima negociación» que, en su opinión, mantiene ya con ETA.



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