La sospecha de que la forma del virus H5N1 causante de la epidemia de gripe aviar en Turquía sea una de las más peligrosas que se conocen de la infección hace temer a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que la temida mutación que permitirá la transmisión entre humanos llegará antes de lo previsto. La pandemia se ve cada vez más cercana. Por eso, la OMS hizo ayer un llamamiento desde Tokio a la comunidad internacional a que se adopten medidas «urgentes y coordinadas para atajar la enfermedad».
Europa, por lo que dicen las autoridades políticas, está lista para enfrentarse a una crisis de salud pública; aunque lo estará mejor cuando el laboratorio fabricante del antiviral que se utilizará como medicamento de choque haya producido los millones de fármacos que se le han solicitado.
El problema se centra ahora en el control de los focos infecciosos que van apareciendo en Asia y la frontera con Europa, tanto en humanos como en las aves. En un intento por controlar esta situación, la Comisión Europea donó ayer 80 millones de euros para la lucha internacional contra la enfermedad. Francia, entretanto, como medida de precaución, ha ordenado el confinamiento de aves en 58 departamentos y ha organizado para los próximos meses de febrero y marzo simulacros de la llegada de la enfermedad.
«Es demasiado pronto»
Los expertos del laboratorio londinense donde se analizan las muestras de virus halladas en las dos primeras víctimas mortales de Turquía aseguran que la cepa encontrada se corresponde con una que ya fue detectada en 2003 en Hong Kong y el año pasado en Vietnam. Es una de las más virulentas y ahora presenta una nueva mutación. «Es demasiado pronto para explicar en detalle qué implicaciones puede tener este pequeño cambio detectado, pero de momento no ha habido transmisión entre personas», afirmó Fadela Chaib, portavoz de la OMS en Ginebra.
Las autoridades sanitarias internacionales han trabajado hasta ahora con la idea de que la pandemia comenzaría en el momento en que una personas afectada de gripe humana contrajera también la infección de las aves y la mezcla de ambos virus diera uno nuevo más mortífero. Ahora comienzan a manejar otra hipótesis. Es posible que el virus aviar vaya mutando por sí solo y que, a base de cambios, acabe por adoptar una nueva forma más agresiva y transmisible. Por pura evolución.
«Es necesaria una fuerza de choque global que coordine las actuaciones en caso de pandemia», advirtió la OMS en el cierre de la conferencia internacional que ha celebrado estos días atrás en Tokio. La organización con sede en Ginebra ha convocado una nuevo encuentro de trabajo en Pekín, para la próxima semana. Pretende buscar fondos para contrarrestar una eventual crisis.