Las tres gracias de Rubens y Twiggy, la ultradelgada modelo de los años sesenta, no parecen tener, a priori, muchas cosas en común. Sin embargo, han sido iconos de belleza femenina en sus respectivas épocas, modelos a imitar por sus contemporáneas. Y entre las rollizas chicas salidas del pincel del artista flamenco en el siglo XVII y la escuálida maniquí francesa hay guapas de todas las tallas, desde las llenitas de principios de siglo a las exuberantes de los glamurosos años cincuenta o las escuálidas de los noventa.
Así, cada época tiene su prototipo de mujer ideal. Pero, ¿cuál es el modelo de mujer que triunfa ahora mismo? «Lo que está claro es que las chicas con aspecto enfermizo ya no se llevan», señala Pancho Saula, director de la agencia de modelos y maniquíes Elite en España, que surte a los mejores diseñadores y a marcas comerciales de modelos para sus desfiles y campañas.
«Las modelos, como profesionales que son, suelen adecuarse a lo que el mercado pide en ese momento -puntualiza-. Así, las de pasarela han de ser muy altas, delgadas y con poco pecho, porque los diseñadores así lo piden. Sin embargo, las que lucen lencería son también delgadas, pero más redondas cada cual es guapa a su manera y tiene su cometido. El concepto de la belleza es variable, pero sólo hasta cierto punto, está claro». Así, el mundo de la moda, el que exige a las mujeres unas medidas más exiguas parece haberse 'relajado', ya que «la delgadez extrema ya no es indispensable, aunque está claro que tampoco hay mujeres de talla XXL».
Cuerpos de diva
Además de las modelos, las actrices y cantantes también marcan tendencia. Madonna, la diva de las música por excelencia, siempre es un buen indicador para saber lo que se va a llevar. Actualmente la camaleónica cantante, de 47 años, luce un palmito atlético, moldeado a golpe de gimnasio, que nada tiene que ver con el aspecto escuálido que se imponía en las pasarelas hace unos años y la última musa del cineasta Woody Allen, Scarlett Johansson, presume de curvas, al igual que otras famosas como Beyoncé, Jennifer López, Catherine Zeta Jones, Mónica Bellucci o Salma Hayek.
«Vuelven las curvas y es verdad que ahora gustan los cuerpos más marcados, pero tampoco mucho, porque un exceso puede quedar muy masculino -dice Berrire-. Ahora, cuando hacemos liposucciones, la gente se quita anchuras, pero nos piden que dejemos cinturita y algo de cadera, cuando hace unos años lo querían todo recto. Eso ya no se lleva. Y también han pasado a la historia los pechos enormes, las chicas suelen optar por algo equilibrado, como una talla 95». «Esto es evidente en el cine y las revistas -resume Pérez Macías-. Los patrones son ahora mucho más equilibrados».