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Sábado, 14 de enero de 2006
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VIZCAYA
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«Hemos pagado el pato una pareja que necesitaba ayuda»
Un viajero denuncia que 5 taxistas de Bilbao le apalearon por reprochar a uno de ellos que le dejara «tirado con 80 kilos de equipaje»
Jorge Lamas lleva un collarín a causa de la agresión. / BORJA AGUDO
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Jorge Lamas y su pareja, Deborah, embarazada, acababan de regresar de Argentina, donde habían pasado un mes y medio de vacaciones. Él, fotógrafo de profesión, arrastraba un amplio equipo técnico y las maletas pesaban más de 80 kilos. Después de 24 horas de viaje en avión y autobús, llegaron a la Termibus bilbaína «sin fuerzas» alrededor de las nueve y media de la noche del pasado día 10. Tenían ganas de llegar a su casa, en la calle Sabino Arana.

Mientras Deborah tomaba un café, Jorge se encargó de ir a buscar un taxi. Contactó con uno y le pidió que esperara a que regresaran con las bolsas. Pero no lo hizo. «Cuando volvíamos, vi que se estaba montando otra clienta y le llamé 'caradura'. Entonces, el taxista me insultó, dio marcha atrás y golpeó una maleta». Según la denuncia presentada ante la Policía Municipal de Bilbao, el conductor se apeó y le pegó un «empujón» al tiempo que le decía que le tenía que pagar la reparación del bollo.

«Como energúmenos»

Entonces, según el testimonio de Jorge Lamas, aparecieron otros cuatro taxistas. «Reaccionaron como energúmenos, no me lo podía creer, me parecía todo surrealista. Me dieron una paliza por emplear un tono de voz alto», se duele el fotógrafo, que luce un collarín a causa de las lesiones. Al ver la «agresividad» de aquellos individuos, echó a correr hacia el centro de la estación hasta que «caí exhausto y ya sólo pude protegerme la cara mientras me daban patadas», asegura. Desde el suelo, escuchó cómo «la gente les decía que me dejaran en paz hasta que llegó la Policía y les contuvo para que no siguieran pegándome».

Para entonces, Deborah ya había llamado a su cuñado, que reside en Portugalete, pidiéndole que les fuera a recoger. «Me negaron el servicio y me dejaron tirado con una embarazada y 80 kilos de equipaje», lamenta. Después de pasar por el hospital, donde le asistieron de «una patada en el cuello», golpes en las costillas y contusiones por todo el cuerpo, acudió a la comisaría de Garellano a interponer una denuncia. Jorge sólo pudo reconocer a dos de sus presuntos agresores: el taxista con el que mantuvo el primer enfrentamiento y uno de sus compañeros.

«Llevaba mes y medio fuera y no sabía lo que había pasado. Los policías me contaron que habían asesinado a uno, pero eso no les da derecho a lincharme sin haber hecho nada. Creo que hemos pagado el pato una pareja que sólo necesitaba ayuda», protesta.



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