El Consistorio bilbaíno ha decidido suspender el sistema de votación por Internet para la elección del ganador en el concurso de carteles de carnavales de este año y el del Día Internacional de las Mujeres tras detectar un uso «fraudulento» de esta vía de participación popular. Así, el jurado encargado de la preselección inicial será quien elija el vencedor de estos tradicionales certámenes.
El Ayuntamiento ha tomado esta medida después de que algunos participantes cuestionaran el procedimiento de voto y que su equipo de informáticos detectara ciertas «anomalías» en el sistema de ambos concursos. Así, los expertos hallaron dos programas diferentes dedicados a inclinar la balanza en favor de un participante u otro. En primer lugar, los responsables de la página web del Consistorio encontraron un programa informático diseñado para impedir que se votara a determinados aspirantes. La segunda modalidad implicaba el uso de un sistema de voto automático que, cada cierto tiempo a lo largo del día, sumaba una gran cantidad de puntos a un mismo concursante, según explicaron a este periódico fuentes del Ayuntamiento.
Ante «la dificultad de aplicar medidas correctoras» para combatir este complejo fenómeno, los responsables del departamento de Cultura han optado por recurrir a un jurado al considerar que se trata de la solución «más limpia y justa para todos». Aún así, el Consistorio estudia ahora la forma de «blindar el sistema de voto, al menos de forma parcial» a fin de poder continuar usando la Red en los concursos. «Es exagerado, pero no nos dejan otra opción. Preferiríamos que fuera libre porque este certamen es para divertirse y pasarlo bien, pero no podemos aceptar algo así», apuntaban fuentes del Ayuntamiento.
«Algún caradura»
«Es decepcionante. Parece mentira que la gente no respete la reglas del juego por un premio de 2.400 euros y otro de 3.000. Nos han llegado a contar que en cierto foro de Internet se ofrecen instrucciones sobre cómo amañar el resultado del concurso», se dolía ayer un portavoz del departamento de Cultura. De momento, los responsables municipales admiten que desconocen la identidad de los 'tramposos'. «No tenemos ni idea de quienes son, pero deben ser los propios concursantes o algún caradura que lo hace por simple diversión», razonaban las mismas fuentes.
Respecto a la posibilidad de suspender este mismo método de recuento para la elección del cartel de la Aste Nagusia, que también emplea la Red como vía para facilitar el voto popular, los responsables de Cultura reconocen que aún no han tratado el tema. «Lo que está claro es que aplicaremos el sentido común. Si no somos capaces de garantizar un mayor control y una total transparencia sobre los votos no podremos volver a dejar que el sistema sea libre como hasta ahora».