El Hotel Bahía de Plentzia, que ocupa el edificio del antiguo casino de la villa marinera, abrirá sus puertas «a finales de este mes», según confirmó ayer su director, Borja Sánchez. El establecimiento de tres plantas contará con diez habitaciones y cuatro apartamentos, además de una cafetería, restaurante y la sede de la sociedad Aurrera, propietaria del edificio.
La recuperación del casino, que presentaba un estado de ruina absoluto, estaba prevista en el Plan Especial de Rehabilitación municipal. El edifico tiene una larga historia. Fue inaugurado en 1892, «con el objetivo de servir de cobijo a los marinos, muy numerosos en nuestro litoral, que se retiraban jóvenes y a los que costaba adaptarse a la vida en tierra firme -explicó Sánchez-. Con el paso del tiempo el casino de Plentzia se convirtió en uno de los referentes de la vida social y cultural de la villa».
La rehabilitación de este histórico edificio, situado junto a la plaza del Ayuntamiento, ha sido posible gracias a un acuerdo alcanzado entre propietarios, promotora y el Consistorio. Por el mismo «se reservará la planta noble y un txoko para uso exclusivo de la sociedad Aurrera», explicó Sánchez.
El proceso hasta llegar a este acuerdo no fue fácil, debido a que las autoridades locales tuvieron que modificar el ordenamiento urbanístico de la localidad para que el edificio pudiese acoger un establecimiento hostelero.
Mal estado
Las obras han sido bastante complicadas debido al mal estado de la construcción. Se puso especial cuidado en mantener el aspecto original de las fachadas del casino, que le valieron la catalogación como edificio histórico a causa de su valor arquitectónico.
El propósito, tal y como aclaró en su día el alcalde de Plentzia, Nicolás Oñate, era «conservar la fachada original en la planta baja, sobre todo la que da a la ribera y la puerta principal. En definitiva trataremos de mantener todo lo que la técnica y las cuestiones de seguridad nos permitan».
El deterioro del edificio ha sido uno de los principales escollos con los que se ha encontrado la empresa que explotará el hotel. Finalmente, la solución adoptada ha pasado por desmantelar el tejado y vaciar toda la estructura, para reconstruir el edificio con materiales de primera calidad con el fin de devolverle el esplendor de antaño.