El Ayuntamiento de Castro y el Gobierno de Cantabria ultiman varias actuaciones en el centro del municipio para mejorar la circulación de vehículos y peatones en varias calles especialmente conflictivas. Las zonas en las que se proyectan cambios en los próximos meses son: Leonardo Rucabado, República de Argentina y el acceso al polideportivo Peru Zaballa.
Las grietas y socavones dejarán de causar molestias en la concurrida Leonardo Rucabado antes del verano. La consejería de Obras Públicas ejecutará la reforma de esta arteria a partir de febrero, previa inversión de 175.783 euros. La actuación afectará tanto a la carretera como a las aceras, si bien finalmente no se llevará a cabo la remodelación y ensanchamiento del túnel de Ocharan, cuya estrechez obliga a dar paso alternativo en uno y otro sentido con semáforos.
Los trabajos en la zona se prolongarán durante dos meses y se completarán con otras obras ejecutadas hace escasas fechas por el Consistorio, como la construcción de un muro de contención. Asimismo, el equipo de gobierno ha iniciado los trámites para colocar una nueva acera en un tramo de 70 metros que actualmente carece de una infraestructura exclusiva para la circulación de peatones.
Los transeúntes también serán los grandes beneficiados de la aprobación de la ejecución de un nuevo vial de acceso al polideportivo Peru Zaballa y la playa de Ostende. «Se ampliará la calzada que lleva a la instalación municipal y se creará una zona peatonal para que vecinos y paseantes tengan una forma de llegar al arenal y su entorno más amplia y segura», destacó el delegado de Obras y Servicios, Salvador Hierro.
Parking subterráneo
Aunque aún no hay fecha para el inicio de los trabajos, el pleno municipal ya ha dado el visto bueno al estudio de detalle que permitirá ejecutar el proyecto, que fue aprobado por toda la Corporación. La unanimidad también fue total a la hora de dar el visto bueno a una permuta de terrenos en la calle República de Argentina, que permitirá la construcción de un parking subterráneo y la ampliación de la propia travesía.
«Esa zona es otro de los 'puntos negros' de la ciudad, donde el tráfico se ve estrangulado», reconoció el edil de Obras y Servicios. Para poner solución a los problemas actuales, el Consistorio transferirá a una promotora, que levantará un edificio en los alrededores, los derechos que posee sobre el subsuelo para «que construya el garaje y, en superficie, una plaza pública», apuntaron desde el equipo de gobierno. A cambio, el Ayuntamiento conseguirá una lonja en el nuevo inmueble y se embolsará 8.700 euros.