El presidente del PNV, Josu Jon Imaz, ha anunciado hoy que se reunirán con Batasuna antes del día 21 para "saber directamente qué quería decir" en el acto previsto el próximo sábado en el BEC, que ha sido prohibido por la Audiencia Nacional. El dirigente nacionalista ha arremetido contra esta decisión, achacándola a sectores judiciales que actúan por "impulsos políticos" y que están inmersos "en un sistema judicial que todavía no ha llevado a cabo la transición que el resto de poderes del Estado han realizado".
Imaz ha reiterado la apuesta de su partido por la paz y la normalización, plasmada en la iniciativa dada a conocer hoy hace cien días, y ha advertido de los "obstáculos y nubarrones" que aprecia en el camino, entre ellos la decisión de la AN de impedir el acto de Batasuna en el BEC. "Una decisión que vulnera derechos fundamentales en democracia : el derecho de asociación, de reunión y a la libre expresión", ha subrayado.
Según el líder jeltzale, la cita del día 21 "era y es el momento para que Batasuna se retrate" y la actuación de un "tribunal de excepción" como la AN lo impide. Imaz ha extendido sus críticas al poder judicial al presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ, Francisco José Hernando, aseverando que "se mueve entre la intolerancia, el radicalismo, la politización extrema y el esperpento de sus manifestaciones públicas".
"Notable crispación"
En su opinión, además, esta prohibición va a generar una "notable" crispación política y social y decepción en la sociedad vasca. "No vamos a actuar ni desde la precipitación ni desde la desmesura", ha asegurado Imaz, añadiendo que su partido une a la denuncia "firme de estas actuaciones movidas desde la voluntad política de dificultar un proceso de paz y convivencia en Euskadi", su apoyo "a las instituciones vascas en su decisión de cumplir la legalidad, aplicada con equidad y responsabilidad".
Imaz, además, no ha dudado en denunciar el "fariseísmo" de la situación, porque se celebre o no la cita del día 21 existen altavoces suficientes para conocer lo que la ilegalizada Batasuna quiere decir, y ha pedido al PSOE y al Gobierno Zapatero que tome las medidas necesarias para "superar la herencia de la época negra de Aznar como es la Ley de Partidos tan negativa para un Estado de Derecho". Asimismo, ha insistido en la disposición del PNV a escuchar a Batasuna, haciendo hincapié en que esperan "una posición clara y nítida de Batasuna reclamando el fin de la violencia".
"Si ésta se produce, será esperanzador y un paso adelante. En caso contrario, si estamos ante más de lo mismo, la AN habrá colaborado con Batasuna en ayudar a tapar su falta de respuesta a la exigencia de la ciudadanía vasca, con esta decisión polémica, limitadora de libertades y escasamente democrática", ha concluido.