El alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, declaró hoy estar "sorprendido" por las críticas del portavoz socialista en el Ayuntamiento de la capital vizcaína, Txema Oleaga, a la orden dada a la Policía Municipal para identificar a todos los sospechosos de portar un arma blanca y, aseguró que, en ningún caso, hizo referencia ni a inmigrantes ni a indígenas, sino "a navajeros".
Tras las declaraciones realizadas por Oleaga, en las que calificó de "racista, clasicista y ultraderechista" a Azkuna, éste dijo estar sorprendido porque haya salido "como un toro", ya que en "ningún momento hablé de inmigrantes, sino de navajeros". El alcalde señaló que lo único que pretende es que haya seguridad en las calles bilbaínas, pero "con la ley en la mano".
Azkuna dijo que no hace falta que venga nadie de fuera a Bilbao para encontrarse con "delincuentes habituales y macarras" que llevan navaja, pero si los de fuera tienen navaja, también "habrá que quitarla". "Solo faltaba que la policía no pudiese parar y cachear a un sospechoso para indentificarle si es preciso", dijo.
No quiere "hermanitas de la caridad"
Refiriéndose a Oleaga, Azkuna señaló no entender como hay "almas angelicales que exigen a la alcaldía más prevención y ejecución y, a la hora de la verdad empiezan hacer tesis doctorales sobre qué es sospechoso". "No nos hace falta unas hermanitas de la caridad, la Policía cuando hay problemas, tiene que actuar", añadió.
Asimismo, el alcalde de Bilbao indicó que con la navaja se va a tener que tomar muchas "medidas" y la Policía en general, sabe "perfectamente quienes son los sospechosos y por dónde andan, aunque también se pueden equivocar".
Por último, Azkuna dijo que si algún día vienen las mafias a Bilbao, habrá que tomar medidas y quien esté en el poder tendrá que gobernar. "No quiero que a Bilbao vengan mafias ni bandas y, tampoco quiero que haya navajeros, a mí lo que me interesan son los ciudadanos de Bilbao, no los angelitos ni los académicos", concluyó.