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Miércoles, 18 de enero de 2006
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DEPORTES
TIAGO SPLITTER JUGADOR DEL TAU CERÁMICA
«Reunir a 12.000 espectadores es algo muy grande, un mérito enorme»
El brasileño recuerda con agrado su pasado rojillo, asume que «los bilbaínos tienen muchas ganas de ganarnos» y ve la rivalidad del derbi como «sana»
EN ALZA. Splitter evoluciona bien en el TAU y también sabe lo que es dar espectáculo. / JON RODRÍGUEZ
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LOS DATOS
Nombre: Tiago Splitter Beims

Nacimiento: 1.1.1985 en Joinville (Brasil)

Nacionalidad: brasileño-española

Altura: 210 centímetros

Peso: 101 kilos

Puesto: pívot

Trayectoria: Ipiranga (Brasil), Araba Gorago, Bilbao Basket y TAU Cerámica

Palmarés: campeón de la Copa del Rey con el TAU; oro en los Panamericanos y Sudamericanos absolutos con Brasil; plata en los Sudamericanos sub-21 y Junior

Media minutos ACB 2005-06: 18

Puntos: 7

Rebotes: 4

Valoración: 8
Tiago Splitter dejó huella en Bilbao. Llegó como un adolescente en proceso de formación, cedido por el TAU, equipo en el que ahora es uno de sus referentes en la pintura. Hoy, tratará junto a sus compañeros de hacer saltar la banca del AEK en terreno ateniense en la decimoprimera jornada de la Euroliga. Pero antes de sudar la camiseta, charló telefónicamente con EL CORREO sobre el derbi del Bizkaia Arena y la actualidad de ambos conjuntos.

-Llegó a Bilbao siendo casi un niño y se estrenó prácticamente como profesional. Este partido le tocará la fibra.

-Para mí es un partido diferente a los demás. Jugué en ese equipo, le tengo cariño a la ciudad y el público, la pasada temporada, me demostró que también me quiere.

-Ya saben lo que les espera. 12.000 espectadores, la inmensa mayoría con ganas de verles morder el polvo.

-Sabemos que el Bilbao Basket está haciendo todo para que sea algo lo más grande posible, algo que pueda asustarnos. Sabemos que los bilbaínos tienen muchas ganas de ganarnos. Pero nosotros estamos concentrados en seguir nuestro camino, en ganar partidos para seguir arriba. Claro que por si no teníamos suficiente, ahora nos espera este derbi.

-¿Imaginaba algo así cuando jugaba en el Bilbao Basket?

-Era impensable. Entonces tratábamos y conseguíamos con mucho esfuerzo llenar La Casilla. Reunir ahora a 12.000 espectadores es algo muy grande, un mérito enorme.

-El TAU está habituado a verse empujado por 9.000 gargantas. ¿Le puede pasar factura la dimensión que ha alcanzado este derbi?

-Puede ser un arma de doble filo. Cuando tienes el control del partido y del resultado, está bien. Pero si vas detrás en el marcador y el público presiona, se puede volver en contra. Somos jugadores profesionales y tenemos que cargar con ello.

-Sea sincero. ¿Afecta lo que ocurre en la grada?

-No sé si afecta. En la cancha tienes muchísimas cosas en la cabeza y las dedicas toda tu concentración. En un tiempo muerto, cuando hay un parón en el juego o se produce alguna jugada muy puntual sí que te percatas del ruido y la cantidad de gente que hay.

-¿Es un derbi más caliente de lo habitual?

-Es una rivalidad que se mama históricamente, desde categorías juveniles, como pasa en otros deportes. Pero es algo sano y me parece bien.

-¿Le da muchas opciones a un triunfo local?

-Es difícil que nos sorprendan, pero no olvido que perdimos con el Bilbao Basket en pretemporada y hace bien poco con el Menorca cuando iba último. Todos los equipos son duros y no es un tópico.

-No mente el traspié en Menorca, que es de los que algún aficionado rojillo podría recordar al final de la temporada.

-Salimos en todos los partidos a muerte, concentrados como si jugáramos una final. Pero con tantos partidos encima mentalmente es muy difícil mantener la concentración necesaria.

-¿Ya ha espiado a su ex equipo?

-No he estado en La Casilla, pero sí he visto partidos. Conocemos la calidad que tiene, con jugadores descarados. De los que serán mis rivales en la posición, Weis está muy bien y causa muchos problemas porque hace ayudas, rebotea y anota; Scott es muy intenso y Banic hace un poco de todo.

-¿Se quedará mucho tiempo en Vitoria?

-Me quedan dos años de contrato.

-Bueno, pero el 'draft' de la NBA está ahí. ¿O ya no piensa en Estados Unidos?

-Claro que pienso en ello, pero luego analizo la situación y si tengo que esperar lo hago. Tengo un contrato en vigor y lo debo cumplir.

-¿Influye en sus decisiones la posible presión del TAU?

-No. Sabíamos lo que iba a pasar, que sería elegido al final de la primera ronda o comienzo de la segunda, en un puesto muy bajo, con equipos en los que no me veía bien.

-Por ejemplo...

-Atlanta y varios más. Hablan contigo, te dicen cosas, luego se echan atrás, aunque realmente no te deberían poder decir nada sobre la elección.

Hambre y juventud

-¿Tiene contacto con quienes dieron el salto desde Vitoria?

-Con Macijauskas intercambio mensajes. Imagínate cómo está, nada contento. Está mal. No juega porque tiene un entrenador que no confía tanto en el talento como en la capacidad física.

-Hablando de entrenadores, su equipo lleva tres en un puñado de meses.

-Sí, ha habido mucho movimiento. Lo de Dusko ya lo sabíamos y lo de Pedro Martínez fue diferente. Pero el equipo tiene una forma de jugar y es la que prevalece porque nos conocemos bien, aunque ha sido difícil sobrellevarlo.

-Es la hora de Perasovic. Lo definiría como...

-Se nota que tiene mucha hambre. Es joven, como nosotros, y quiere demostrar lo que vale.

-Volviendo al derbi, aún le quedan ex compañeros.

-Sí, quedan Javi Salgado y Rubén Quintana.

-Claro, los Trapatoni, que también integraban Urtasun y Borja Fernández. ¿De quién fue el mote?

-(Risa) Nuestro, porque éramos como la mafia, todo el día juntos.



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