Cada día queda más patente que es Miguel Ángel Fuentes, presidente de la Real Sociedad, quien fija las condiciones y el escenario del 'caso Iban Zubiaurre', jugador blanquiazul con contrato en vigor hasta 2007 y que fue presentado el pasado 1 de julio por el Athletic, con quien llegó a un acuerdo para firmar por seis temporadas a cambio de 600.000 euros netos por temporada. La última prueba de que es el club donostiarra el que tiene la llave del arreglo apareció el sábado, día en el que Fernando Lamikiz, Miguel Ángel Fuentes y el padre del lateral, Antton Zubiaurre, se reunieron en las oficinas de la Real en Anoeta, para celebrar su segunda reunión sobre el caso. Fuentes rechazó allí los 1,5 millones que se le ofrecieron por la carta de libertad y anunció que apurará la vía judicial, hasta ahora exitosa para su club.
En esa cumbre se produjo una novedad de gran calado, según relata el padre del jugador. Fue Lamikiz quien ofreció pagar a la Real Sociedad 1,5 millones de euros por la carta de libertad del jugador, algo que no entraba en los planes del presidente rojiblanco, quien a finales de agosto declaró que «el Athletic ya ha transmitido al futbolista y a la Real que no va a pagar ni un euro por el jugador». Ahora, con la amenaza de ser declarado responsable civil subsidiario, echa marcha atrás. «Fue Lamikiz quien hizo la oferta de 1,5 millones a Fuentes. Le dijo 'vengo con el talón firmado por el Athletic. Te lo entrego donde quieras, el día que quieras y a la hora que quieras'», mantuvo ayer el padre del jugador en declaraciones a EL CORREO. ¿Y luego pagarán ustedes esa cantidad al Athletic? «De eso no hemos comentado nada», añadió.
Fuentes, sin embargo, apuntó en declaraciones a ETB que la oferta fue hecha por el padre del jugador, extremo que éste negó en rotundo. Este periódico pidió por los cauces oficiales que Lamikiz expusiera su versión sobre quién presentó la oferta a Fuentes, pero el presidente eludió responder.
La propuesta para conseguir la carta de libertad se ha ido incrementando. Medio millón al inicio, 1,2 más tarde y ahora 1,5. Además, esta última presentada, como exigía la Real como condición indispensable, por parte de Lamikiz, según uno de los asistentes. Aún así, Fuentes dijo no. «Es insuficiente. Esperaremos a lo que diga el juzgado», declaró el presidente realista. Nada más oír la negativa, el padre del lateral le preguntó cuánto dinero exigía. No encontró respuesta.
La voluntad conciliadora no va con Fuentes. Al presidente blanquiazul esta polémica le viene políticamente muy bien porque le permite hacerse el fuerte ante sus seguidores. Su estrategia ha sido reforzada además por dos sentencias judiciales, emitidas por un juzgado de lo social donostiarra y el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, con sede en Bilbao, que han dado la razón a los donostiarras al resolver que el jugador rompió unilateralmente su contrato.
Juicio en febrero
Ayer se supo que el juicio de cantidades, en el que un tribunal de lo social de San Sebastián decidirá la indemnización a pagar por el jugador para romper con la Real Sociedad, se celebrará el próximo 22 de febrero. Los donostiarras se jugarán en ese proceso los 1,5 millones ofertados ahora, pero entienden que la mayor parte de las bazas están de su parte. Desde 0 euros a los 30 millones más IVA en los que está fijada la cláusula de rescisión hay mucho recorrido y además la base de partida (1,5 millones) se sitúa en la horquilla baja de las posibilidades.
De hecho, la Real Sociedad ya ha ganado una de las primeras batallas. Lamikiz entró en el caso diciendo que no tenía nada que ver con la polémica y que no sería él quien pagara un euro. Ahora, ante el riesgo de que las sentencias judiciales le declaren responsable civil subsidiario, lo que le obligaría a pagar la cantidad fijada por el juez el 22 de febrero si el jugador se declara insolvente, cambia de estrategia, según la versión del padre.
En el lado realista se tensa la cuerda porque se espera que el Athletic eleve su oferta en los próximos días. Al fin y al cabo el tiempo corre en contra de Zubiaurre y del Athletic. Del jugador porque necesita un acuerdo antes del 31 de enero para jugar esta misma temporada. Por el lado del Athletic, existe el riesgo real de que se vea obligado a hacer frente a una millonaria indemnización en un juzgado. Así las cosas y en vista de la postura de fuerza de los blanquiazules, parece difícil que acepten un trato próximo.