Los sindicatos mantienen su nivel de implantación en las empresas vascas con mínimas variaciones respecto a 2004, tras la renovación de más de 1.400 delegados -el 7,3% del total- en las elecciones celebradas en Euskadi el pasado año. CC OO fue la organización que presentó el mejor balance por cuarto ejercicio consecutivo al crecer cerca de dos décimas y aproximarse al 20%, según datos provisionales manejados en el sector, que serán aprobados con pequeños ajustes por el órgano que controla el proceso. ELA conserva su liderazgo, a notable distancia de las demás centrales. Todas ellas elevaron su número de representantes, que por primera vez superan los 20.000 en la comunidad autónoma.
Los comicios se desarrollan en las compañías a medida que finalizan los mandatos de cuatro años de los delegados, pero la mayoría de ellos se concentrará de forma especial a finales del presente ejercicio y principios del próximo. La 'guerra' que mantienen ELA, CC OO, LAB y UGT como consecuencia de sus diferentes estrategias y de filosofías con frecuencia enfrentadas convierte cada consulta electoral en una dura batalla y una reválida sobre el papel que cada sindicato desempeña en la negociación colectiva y los servicios que presta a los trabajadores.
ELA, en cabeza
En términos absolutos, ELA consiguió en 2005 el mayor crecimiento de representantes al ganar 237 y alcanzar los 8.150. Sin embargo, ese resultado, de confirmarse, no le habría permitido conservar su tasa de implantación, que bajó en torno a dos décimas, hasta rondar el 40,6%, según el balance provisional al que ha tenido acceso este periódico.
Al margen de que los datos oficiales puedan variar finalmente en alguna décima, lo que ofrece pocas dudas es el sostenido avance de CC OO, que ha mejorado su representatividad en casi dos puntos desde hace cuatro años, con alzas repetidas cada uno de ellos. De todas formas, el pasado año habría frenado ligeramente su proceso de expansión al crecer algo menos de dos décimas, frente al medio punto logrado en 2004.
LAB habría conseguido 97 delegados más y alcanzado los 3.249, lo que le supondría mantener prácticamente sus posición en representatividad global, en torno al 16,2%. Por su parte, UGT, que al igual que las otra fuerzas habría batido su récord de delegados, habría sumado 88 más para situarse en 2.746, que se traducirían en una tasa de implantación ligeramente inferior a la de 2004 al situarse alrededor del 13,7%.
Más que nunca
Como consecuencia del crecimiento del empleo y de los esfuerzos cada vez mayores que realizan las centrales para estar presentes en empresas en las que nunca se han celebrado elecciones sindicales, el pasado año se batió una vez más el récord de delegados 'vivos' en Euskadi al rebasar por primera vez en la historia los 20.000.
Esta cifra deberá crecer de forma sustancial cuando se produzca la renovación masiva de representantes laborales a finales de este ejercicio y principios del próximo, ya que en la misma no se recogen los nuevos representantes que deberán ser elegidos por el aumento de las plantillas de las empresas desde los anteriores comicios. En ese periodo, la población asalariada vasca en el sector privado -donde más delegados son nombrados- ha crecido en cerca de 90.000 personas en la comunidad autónoma.