El precio del petróleo vuelve a subir y se acerca peligrosamente al récord histórico que marcó a finales de agosto, cuando rebasó los 68 dólares por el temor al impacto del huracán 'Katrina'. Ayer superó los 64 dólares, todavía por debajo de ese máximo, pero en su nivel más alto en tres meses. Este nuevo repunte se debe a la amenaza de interrupciones en el suministro de Nigeria e Irán, cuando la capacidad de los países productores para hacer frente a esta eventualidad es casi nula, según advierte la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en su último informe. Además, las previsiones de este organismo apuntan a que la demanda de crudo seguirá creciendo con fuerza este año, espoleada por China y Estados Unidos.
Los focos de tensión son dos. Por un lado, la crisis generada por el programa nuclear iraní. EE UU y Reino Unidos han amenazado al país asiático, que produce 3,9 millones de barriles diarios -un 5% del total mundial-, con llevarle ante el Consejo de Seguridad de la ONU para que sea sancionado. El régimen de Teherán ha advertido que podría responder con un recorte en su suministro, que dispararía el precio del petróleo.
Riesgos
El otro punto 'caliente' es Nigeria, donde las milicias han amenazado con atacar la industria petrolera del país y cortar el suministro. La principal compañía petrolera extranjera presente en el país, Royal Dutch Shell, ha evacuado al personal de parte de sus instalaciones en la zona.
Situaciones como la actual, en la que dos países productores tienen problemas, ponen en evidencia el escaso margen que existe entre la oferta y la demanda en el mercado del 'oro negro'. Se calcula que Arabia Saudí dispone de una capacidad excendentaria de 1,3 millones de barriles diarios, mientras que el resto de la OPEP sólo cuenta con 300.000 barriles. Es una cobertura reducida teniendo en cuenta que en diciembre la demanda se elevó a 85 millones de barriles diarios, según los datos publicados por la AIE.
Aunque la Agencia Internacional de la Energía confía en que la OPEP incremente su capacidad ociosa en un millón de barriles este año, no va a ser suficiente para afrontar el crecimiento que se espera de la demanda, espoleada por China y Estados Unidos.
De acuerdo con las estimaciones del organismo, el consumo de petróleo se incrementará un 2,2% en este ejercicio hasta alcanzar una media de 85,1 millones de barriles diarios. Se trata de un crecimiento superior al registrado en 2005, que fue del 1,3% hasta los 83,3 millones de barriles.
En diciembre del año pasado, cuando la demanda se disparó hasta los 85 millones de barriles por las bajas temperaturas, la OPEP aportó 29,3 millones de barriles mientras que los países productores que no son miembros de la organización suministraron 50,1 millones de barriles. Para 2006 se espera que el cártel proporcione cerca de 28,6 millones, 200.000 más que en 2005.