La semana pasada, Rusia dio por primera vez señales de que podría alinearse con Occidente para hacer frente a la amenaza que supone la ruptura por parte del régimen teocrático de Irán de la moratoria sobre su programa de investigación atómica. Ahora, a medida que el clamor mundial se hace más fuerte en demanda de medidas para impedir que se viole el Tratado de no proliferación nuclear, Moscú recula, pide calma y alerta sobre cualquier «brusquedad» que pueda agravar la situación.
«Las sanciones no son la mejor manera o único camino para resolver los problemas internacionales», dijo ayer Serguéi Lavrov, el ministro ruso de Exteriores, durante una rueda de prensa. Según su opinión, «el problema iraquí comenzó con sanciones y hoy día estamos todavía intentando superar las consecuencias». A juicio de Lavrov, «hablar de sanciones es como poner la carreta delante del caballo. Nuestro objetivo común debe ser garantizar el régimen de no proliferación nuclear y, si unimos nuestros esfuerzos en esa dirección, encontraremos la solución conjunta». «Si las conversaciones con la 'troika' europea no se reanudan, difícilmente podremos hallar una salida», añadió el jefe de la diplomacia rusa.
Al mismo tiempo, Lavrov exigió a Teherán volver a la moratoria sobre las investigaciones para el enriquecimiento de uranio como única forma de posibilitar que el asunto regrese a la mesa de las negociaciones. El ministro ruso afirmó que ha habido progresos en el esclarecimiento de la actividad investigadora de Teherán, pero admitió que «Irán debe hacer mucho más de lo que ha hecho».
Lavrov pidió también no mezclar «cuestiones políticas coyunturales» con el problema nuclear en sí. Los próximos días 2 y 3 de febrero se reunirá en sesión extraordinaria el consejo de directores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) para estudiar las posibles medidas de respuesta a la decisión de Irán de romper la moratoria. El ministro de Exteriores señaló que su país «estará preparado para ese encuentro». Pocos días después, el 16 de febrero, anunció Lavrov, representantes rusos e iraníes se volverán a ver para discutir la propuesta de Moscú de que el enriquecimiento de uranio se haga en suelo ruso y no en Irán.
China
También China, a través de su portavoz de Exteriores, hizo ayer un llamamiento para que Teherán regrese a las negociaciones con el Reino Unido, Francia y Alemania. «Esperamos que Irán pueda coordinarse con la comunidad internacional para reanudar las negociaciones por la vía diplomática», señaló el portavoz chino. Según sus palabras, «todas las partes deberían mostrar paciencia y hacer todo lo que puedan para restablecer las conversaciones».